
Bianco 'Il Padrone delle Vigne' Tabarrini 2024
El Blanco 'Il Padrone delle Vigne' de Tabarrini es un blanco agradable y sincero, a base de Trebbiano Spoletino y producido cerca del pueblo de Montefalco. Esta variedad de uva aporta cierta intensidad a un vino creado para ser ligero y bebible: melón, manzana y cítricos se perciben en la nariz, mientras que en boca hay buena frescura, cuerpo y una agradable frescura. Al final se perciben ligeros matices terrosos que sugieren la combinación con pappardelle con trufas negras, realmente típico
El “Dueño de los Viñedos” Blanco de Tabarrini se produce en la bodega de la familia Tabarrini, que durante cuatro generaciones ha elaborado vinos con pasión y dedicación en Umbria, cerca de Montefalco. Gianpaolo Tabarrini dedica a sus viñedos pasión y competencia, con el fin de expresar al máximo el potencial de los diferentes viñedos: cada Cru se cultiva de manera diferente, respetando la identidad y la diversidad; hay una búsqueda continua de la perfección y de nuevos desafíos que puedan dar nueva vida a la actividad, proyectándola hacia el futuro. Fuerte es el llamado de la tradición familiar, tanto que dedica el nombre del vino a su abuelo Giovanni.
Las uvas Trebbiano Spoletino del “Dueño de los Viñedos” Blanco de Tabarrini provienen de viñedos plantados alrededor de 2006 y situados a unos 350 metros sobre el nivel del mar. El suelo en el que crecen las plantas es limoso y arcilloso, otorgando un carácter bien marcado al producto final. La exposición solar es excelente, dada la posición de los viñedos al sureste, tanto que permite alcanzar una plena maduración de las uvas. La cosecha se realiza manualmente; en la bodega se lleva a cabo una fermentación alcohólica en acero gracias a la acción de las levaduras autóctonas. Se afina durante algunos meses en acero antes de ser embotellado.
El “Dueño de los Viñedos” Blanco de Tabarrini se presenta en la copa con un color amarillo pálido con reflejos dorados y brillantes. Los aromas recuerdan a frutas de pulpa amarilla madura como melón, ciruela y manzana, pero también a espino y cítricos al final; en boca la estructura es corpulenta y suave, con buena salinidad y frescura que invitan copa tras copa a beber. Se recomienda maridar con primeros platos aderezados con mariscos y moluscos; sushi y sashimi y platos a base de verduras de temporada; también es excelente con quesos frescos. Producto para conservar en la propia bodega personal para cada ocasión: encuentros al aire libre con amigos o almuerzos caseros bajo el signo de la ligereza, para disfrutar de un vino que encierra los frutos y los valores de la tierra umbra y para saborear la tradición en la copa.

