Altesino
La realidad ilcinese Altesino se ha consolidado a lo largo de su historia por la calidad de los vinos y el espíritu innovador que siempre ha acompañado a esta bodega de la parte norte de la zona de Montalcino. Situada en la localidad homónima, la finca Altesino nació en 1972 del deseo de un grupo de doce amigos e industriales milaneses de invertir en la tierra en el hermoso y muy adecuado contexto vitivinícola de Montalcino. Entre las importantes innovaciones de las que Altesino fue protagonista se debe mencionar la primera vinificación separada de un solo viñedo en Montalcino, con la producción en 1975 del Brunello di Montalcino cru Montosoli, así como las experimentaciones en el uso de barricas a finales de los años 70, una novedad para la zona. En 2002 la bodega fue adquirida por Elisabetta Gnudi Angelini, ya propietaria de importantes realidades vitícolas toscanas como Borgo Scopeto en Chianti y la cercana Caparzo, quien inició una importante obra de renovación de las estructuras inaugurando en 2006 los nuevos espacios de vinificación, diseñados con una perspectiva de sostenibilidad ambiental. La sede de la finca es el histórico Palazzo Altesi, edificado en el siglo XV por la familia noble toscana Tricerchi y dotado de una bodega histórica que data de los años 70 del siglo pasado donde aún hoy se lleva a cabo el proceso de envejecimiento del cru Montosoli.
La variedad principal de la bodega Altesino es el Sangiovese Grosso, emblema varietal de Montalcino, acompañado de pequeños porcentajes de Cabernet Sauvignon, Merlot, Chardonnay, Vermentino, Viognier, Trebbiano Toscano y Malvasía. La finca cuenta con una superficie total de 100 hectáreas, de las cuales 50 están dedicadas a los viñedos, distribuidos en seis parcelas diferentes repartidas por el territorio de Montalcino. Se trata en particular de las zonas de Altesino, Macina, Cerbaia, Montosoli, Pianezzine y Velona, las primeras cuatro localizadas al norte mientras que las últimas dos en el lado sur de la zona. La filosofía productiva de la bodega busca la máxima calidad, un supuesto alcanzable partiendo de la matriz arcillosa-arenosa de los terrenos, así como ricos en galestro, de las altitudes que llegan hasta 350 metros sobre el nivel del mar, de las atentas selecciones de las uvas y de los cuidadosos procesos de vinificación. Para los Brunello di Montalcino el envejecimiento se lleva a cabo rigurosamente en barricas grandes de roble, como dicta la tradición.
El núcleo de la producción de Altesino es, ni que decirlo, el Brunello di Montalcino, presentado en las versiones “clásico”, Reserva y ‘Montosoli’, histórico viñedo entre los más vocados de todo el territorio.
La realidad ilcinese Altesino se ha consolidado a lo largo de su historia por la calidad de los vinos y el espíritu innovador que siempre ha acompañado a esta bodega de la parte norte de la zona de Montalcino. Situada en la localidad homónima, la finca Altesino nació en 1972 del deseo de un grupo de doce amigos e industriales milaneses de invertir en la tierra en el hermoso y muy adecuado contexto vitivinícola de Montalcino. Entre las importantes innovaciones de las que Altesino fue protagonista se debe mencionar la primera vinificación separada de un solo viñedo en Montalcino, con la producción en 1975 del Brunello di Montalcino cru Montosoli, así como las experimentaciones en el uso de barricas a finales de los años 70, una novedad para la zona. En 2002 la bodega fue adquirida por Elisabetta Gnudi Angelini, ya propietaria de importantes realidades vitícolas toscanas como Borgo Scopeto en Chianti y la cercana Caparzo, quien inició una importante obra de renovación de las estructuras inaugurando en 2006 los nuevos espacios de vinificación, diseñados con una perspectiva de sostenibilidad ambiental. La sede de la finca es el histórico Palazzo Altesi, edificado en el siglo XV por la familia noble toscana Tricerchi y dotado de una bodega histórica que data de los años 70 del siglo pasado donde aún hoy se lleva a cabo el proceso de envejecimiento del cru Montosoli.
La variedad principal de la bodega Altesino es el Sangiovese Grosso, emblema varietal de Montalcino, acompañado de pequeños porcentajes de Cabernet Sauvignon, Merlot, Chardonnay, Vermentino, Viognier, Trebbiano Toscano y Malvasía. La finca cuenta con una superficie total de 100 hectáreas, de las cuales 50 están dedicadas a los viñedos, distribuidos en seis parcelas diferentes repartidas por el territorio de Montalcino. Se trata en particular de las zonas de Altesino, Macina, Cerbaia, Montosoli, Pianezzine y Velona, las primeras cuatro localizadas al norte mientras que las últimas dos en el lado sur de la zona. La filosofía productiva de la bodega busca la máxima calidad, un supuesto alcanzable partiendo de la matriz arcillosa-arenosa de los terrenos, así como ricos en galestro, de las altitudes que llegan hasta 350 metros sobre el nivel del mar, de las atentas selecciones de las uvas y de los cuidadosos procesos de vinificación. Para los Brunello di Montalcino el envejecimiento se lleva a cabo rigurosamente en barricas grandes de roble, como dicta la tradición.
El núcleo de la producción de Altesino es, ni que decirlo, el Brunello di Montalcino, presentado en las versiones “clásico”, Reserva y ‘Montosoli’, histórico viñedo entre los más vocados de todo el territorio.



