Argiano
Argiano es una de las propiedades más históricas del territorio de Montalcino que se extiende por aproximadamente 125 hectáreas, de las cuales 57 están plantadas de viñedos, alrededor de la antigua villa de estilo tardorrenacentista. La majestuosa residencia se erige sobre una hermosa colina, rodeada de cipreses, representando un testimonio histórico y cultural que une este lugar con el cultivo de la vid. De hecho, esta bodega data de 1580, pero en estas tierras la presencia del hombre se pierde en la noche de los tiempos, hasta el punto de que aquí se dice que una vez se erguía el templo Ara Jani, en honor al Dios Jano. La bodega es también, sin embargo, el símbolo de la modernización porque, detrás de este glorioso pasado y la larga tradición que la une a estas tierras nobles, a partir de 2013 comenzó, con el traspaso de propiedad de Noemi Marone Cinziano a un grupo de empresarios brasileños, un trabajo de renovación de los grandes locales, de la villa y de la bodega, manteniendo, no obstante, constante la altísima calidad productiva, siempre en la cima de todo el territorio toscano.
La bodega Argiano se centra en la salvaguarda ambiental y así respeta la tierra y la naturaleza con una sensibilidad única, reduciendo al mínimo el impacto ambiental. Las uvas crecen exuberantes entre los elegantes viñedos que rodean la propiedad, acariciadas por el viento y besadas por el sol toscano. En la bodega, la fermentación se lleva a cabo a temperatura controlada y los afinamientos se realizan en barricas de madera o barrique, a temperaturas constantes, en total ausencia de luz y ruidos, de modo que el vino repose suavemente. El Sangiovese Grosso es la uva principal de la bodega, con la que se producen los renombrados Brunellos de Montalcino. Importante fue en 1992 la entrada en escena de Giacomo Tachis, una gran firma enológica que desapareció hace unos años, que participó activamente y con sus consejos en el plan de reestructuración y le permitió realizar el primer Supertuscan.
Los vinos Argiano son potentes, complejos, austeros, intensos y refinados, expresan el alma territorial y el espíritu noble de la propiedad. Brunellos, Supertuscan y vinos tintos de altísima calidad, de porte aristocrático y elegante, de carácter inconfundible, que cuentan la más pura esencia toscana.
Argiano es una de las propiedades más históricas del territorio de Montalcino que se extiende por aproximadamente 125 hectáreas, de las cuales 57 están plantadas de viñedos, alrededor de la antigua villa de estilo tardorrenacentista. La majestuosa residencia se erige sobre una hermosa colina, rodeada de cipreses, representando un testimonio histórico y cultural que une este lugar con el cultivo de la vid. De hecho, esta bodega data de 1580, pero en estas tierras la presencia del hombre se pierde en la noche de los tiempos, hasta el punto de que aquí se dice que una vez se erguía el templo Ara Jani, en honor al Dios Jano. La bodega es también, sin embargo, el símbolo de la modernización porque, detrás de este glorioso pasado y la larga tradición que la une a estas tierras nobles, a partir de 2013 comenzó, con el traspaso de propiedad de Noemi Marone Cinziano a un grupo de empresarios brasileños, un trabajo de renovación de los grandes locales, de la villa y de la bodega, manteniendo, no obstante, constante la altísima calidad productiva, siempre en la cima de todo el territorio toscano.
La bodega Argiano se centra en la salvaguarda ambiental y así respeta la tierra y la naturaleza con una sensibilidad única, reduciendo al mínimo el impacto ambiental. Las uvas crecen exuberantes entre los elegantes viñedos que rodean la propiedad, acariciadas por el viento y besadas por el sol toscano. En la bodega, la fermentación se lleva a cabo a temperatura controlada y los afinamientos se realizan en barricas de madera o barrique, a temperaturas constantes, en total ausencia de luz y ruidos, de modo que el vino repose suavemente. El Sangiovese Grosso es la uva principal de la bodega, con la que se producen los renombrados Brunellos de Montalcino. Importante fue en 1992 la entrada en escena de Giacomo Tachis, una gran firma enológica que desapareció hace unos años, que participó activamente y con sus consejos en el plan de reestructuración y le permitió realizar el primer Supertuscan.
Los vinos Argiano son potentes, complejos, austeros, intensos y refinados, expresan el alma territorial y el espíritu noble de la propiedad. Brunellos, Supertuscan y vinos tintos de altísima calidad, de porte aristocrático y elegante, de carácter inconfundible, que cuentan la más pura esencia toscana.


