Bedel Francoise
La Maison Françoise Bedel & Fils es un punto de referencia para todos los amantes de los Champagnes de estilo puro y cristalino, elaborados según las reglas de la biodinámica. El Domaine se encuentra en Crouttes-Sur-Marne, en la zona de la Vallée de la Marne y cultiva 8 hectáreas divididas en 40 parcelas, que se encuentran en Crouttes-Sur-Marne, Charly-Sur-Marne, Nanteuil-Sur-Marne y Villiers-Saint-Denis. Las viñas de Meunier, Pinot Noir y Chardonnay tienen una edad comprendida entre los 40 y 60 años y se cultivan en suelos bastante heterogéneos de naturaleza fundamentalmente arcillo-calcárea o limosa y calcárea. Precisamente esta variabilidad de terrenos permite a la Maison ofrecer etiquetas provenientes de zonas particulares, para resaltar sus peculiaridades.
Todo el dominio se gestiona según los principios de la biodinámica desde 1998. Una elección hecha con la conciencia de querer devolver a las generaciones futuras una tierra vital e intacta. El objetivo de la biodinámica es producir vinos de alta calidad que sean una expresión transparente de las características del terroir. Es una forma de cultivar respetuosa con las plantas, que busca restablecer una armonía entre la viña y el ecosistema y permitir a la vid recuperar su equilibrio natural productivo y vegetativo sin forzaduras. Además de azufre y cobre, en la viña se utilizan solo cuerno-sílice, cuerno-estiércol, decocciones y preparados de hierbas. La máxima atención se reserva a la fertilidad y vitalidad del suelo, que debe ser rico en microorganismos vivos.
El gran cuidado puesto en el trabajo en la viña se aplica también al momento de elegir el tiempo de la vendimia. La cosecha se decide después de haber probado las uvas y haber realizado los análisis del mosto, con el fin de encontrar el justo equilibrio entre riqueza aromática y frescura. Las vinificaciones se llevan a cabo por variedad y por parcela individual, para poder tener luego una amplia selección de vinos base al momento de realizar los ensamblajes para las diferentes cuvées. Una parte de las uvas se vinifica en barricas de roble, para adquirir mayor volumen y riqueza, el resto en cubas de cemento vitrificado, para preservar la tensión vertical y la frescura vibrante. La unión de los dos componentes contribuirá a la complejidad y al equilibrio de los Champagnes.
La Maison Françoise Bedel & Fils es un punto de referencia para todos los amantes de los Champagnes de estilo puro y cristalino, elaborados según las reglas de la biodinámica. El Domaine se encuentra en Crouttes-Sur-Marne, en la zona de la Vallée de la Marne y cultiva 8 hectáreas divididas en 40 parcelas, que se encuentran en Crouttes-Sur-Marne, Charly-Sur-Marne, Nanteuil-Sur-Marne y Villiers-Saint-Denis. Las viñas de Meunier, Pinot Noir y Chardonnay tienen una edad comprendida entre los 40 y 60 años y se cultivan en suelos bastante heterogéneos de naturaleza fundamentalmente arcillo-calcárea o limosa y calcárea. Precisamente esta variabilidad de terrenos permite a la Maison ofrecer etiquetas provenientes de zonas particulares, para resaltar sus peculiaridades.
Todo el dominio se gestiona según los principios de la biodinámica desde 1998. Una elección hecha con la conciencia de querer devolver a las generaciones futuras una tierra vital e intacta. El objetivo de la biodinámica es producir vinos de alta calidad que sean una expresión transparente de las características del terroir. Es una forma de cultivar respetuosa con las plantas, que busca restablecer una armonía entre la viña y el ecosistema y permitir a la vid recuperar su equilibrio natural productivo y vegetativo sin forzaduras. Además de azufre y cobre, en la viña se utilizan solo cuerno-sílice, cuerno-estiércol, decocciones y preparados de hierbas. La máxima atención se reserva a la fertilidad y vitalidad del suelo, que debe ser rico en microorganismos vivos.
El gran cuidado puesto en el trabajo en la viña se aplica también al momento de elegir el tiempo de la vendimia. La cosecha se decide después de haber probado las uvas y haber realizado los análisis del mosto, con el fin de encontrar el justo equilibrio entre riqueza aromática y frescura. Las vinificaciones se llevan a cabo por variedad y por parcela individual, para poder tener luego una amplia selección de vinos base al momento de realizar los ensamblajes para las diferentes cuvées. Una parte de las uvas se vinifica en barricas de roble, para adquirir mayor volumen y riqueza, el resto en cubas de cemento vitrificado, para preservar la tensión vertical y la frescura vibrante. La unión de los dos componentes contribuirá a la complejidad y al equilibrio de los Champagnes.






