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Cantina del Castello

Cantina del Castello es una empresa vitivinícola compuesta por personas apasionadas por el territorio, la viña y el vino. La histórica Cantina, situada dentro de las murallas de la ciudad del Castello di Soave, es el corazón de la actividad de la empresa, que opera en respeto a la tipicidad y la tradición de los vinos que produce. Guardiana del pasado y cofre de una historia antigua, Cantina del Castello es expresión del tejido agrícola, vitivinícola y social en el que nació y opera en respeto al medio ambiente y la naturaleza. Arturo Stocchetti ha tomado las riendas de la bodega con el preciso objetivo de dar fama y lustre al Soave. Desde los años 80 él lleva las riendas de esta actividad, conduciéndola orgullosamente hacia la valorización del territorio a través del arte de la vinificación, como él mismo le gusta definir. Pasión, historia, tecnología y gran tradición, junto con la paciente dedicación y el cuidado en los detalles, contribuyen a crear un sistema de trabajo ganador para la bodega de Corte Pittora, cerca de Soave, en la provincia de Verona. El palacio escaligero que data del XIII siglo es cuna de la calidad, cuidada durante todas las fases de producción, tanto por Arturo como por su hija Giulia y su nieto Nicola, a quienes se les ha transmitido la misma dedicación.

Las expresiones de Garganega y Trebbiano di Soave de Cantina del Castello crecen en las colinas de origen volcánico, ricas en elementos nutritivos, particularmente oscuras, contrastan, en primavera, con las tonalidades doradas que asumen las bayas durante el período de maduración. Después de realizar la vendimia, las uvas se fermentan con levaduras seleccionadas y se afinan en tanques de acero inoxidable durante un período de algunos meses. El resultado son etiquetas con fuertes aromas varietales, particularmente distinguibles por su fineza y limpieza, con un cuerpo aterciopelado y casi ligero, que se refleja en el nombre históricamente utilizado para el célebre blanco veronés. Un acertado equilibrio entre salinidad y suavidad, dice mucho sobre las capacidades de esta bodega veneta, que en cuanto a profesionalidad tiene poco que aprender.

Los blancos y los tintos de Cantina del Castello logran contar la historia de un territorio en el que la leyenda se entrelaza con la historia: famoso es el anécdota según la cual los túneles subterráneos alguna vez funcionaron como conexión con el mismo Castello, de donde proviene el nombre. Aún hoy, el proceso de afinamiento del Soave Classico se lleva a cabo en esta zona subterránea con inconfundibles bóvedas de cañón, realizada en ladrillos de barro cocido mezclados con mortero de cal y mantenida húmeda y fresca. Las sinuosas colinas que acompañan el crecimiento de estas nobles bayas venetas brindan un clima y un paisaje únicos, a los que estas variedades de uva se han adaptado perfectamente, expresándose con una elegancia única y una postura tal que en los últimos años el mercado se está evolucionando a favor de su ligereza, a favor del Soave, de nombre y de hecho.

Cantina del Castello es una empresa vitivinícola compuesta por personas apasionadas por el territorio, la viña y el vino. La histórica Cantina, situada dentro de las murallas de la ciudad del Castello di Soave, es el corazón de la actividad de la empresa, que opera en respeto a la tipicidad y la tradición de los vinos que produce. Guardiana del pasado y cofre de una historia antigua, Cantina del Castello es expresión del tejido agrícola, vitivinícola y social en el que nació y opera en respeto al medio ambiente y la naturaleza. Arturo Stocchetti ha tomado las riendas de la bodega con el preciso objetivo de dar fama y lustre al Soave. Desde los años 80 él lleva las riendas de esta actividad, conduciéndola orgullosamente hacia la valorización del territorio a través del arte de la vinificación, como él mismo le gusta definir. Pasión, historia, tecnología y gran tradición, junto con la paciente dedicación y el cuidado en los detalles, contribuyen a crear un sistema de trabajo ganador para la bodega de Corte Pittora, cerca de Soave, en la provincia de Verona. El palacio escaligero que data del XIII siglo es cuna de la calidad, cuidada durante todas las fases de producción, tanto por Arturo como por su hija Giulia y su nieto Nicola, a quienes se les ha transmitido la misma dedicación.

Las expresiones de Garganega y Trebbiano di Soave de Cantina del Castello crecen en las colinas de origen volcánico, ricas en elementos nutritivos, particularmente oscuras, contrastan, en primavera, con las tonalidades doradas que asumen las bayas durante el período de maduración. Después de realizar la vendimia, las uvas se fermentan con levaduras seleccionadas y se afinan en tanques de acero inoxidable durante un período de algunos meses. El resultado son etiquetas con fuertes aromas varietales, particularmente distinguibles por su fineza y limpieza, con un cuerpo aterciopelado y casi ligero, que se refleja en el nombre históricamente utilizado para el célebre blanco veronés. Un acertado equilibrio entre salinidad y suavidad, dice mucho sobre las capacidades de esta bodega veneta, que en cuanto a profesionalidad tiene poco que aprender.

Los blancos y los tintos de Cantina del Castello logran contar la historia de un territorio en el que la leyenda se entrelaza con la historia: famoso es el anécdota según la cual los túneles subterráneos alguna vez funcionaron como conexión con el mismo Castello, de donde proviene el nombre. Aún hoy, el proceso de afinamiento del Soave Classico se lleva a cabo en esta zona subterránea con inconfundibles bóvedas de cañón, realizada en ladrillos de barro cocido mezclados con mortero de cal y mantenida húmeda y fresca. Las sinuosas colinas que acompañan el crecimiento de estas nobles bayas venetas brindan un clima y un paisaje únicos, a los que estas variedades de uva se han adaptado perfectamente, expresándose con una elegancia única y una postura tal que en los últimos años el mercado se está evolucionando a favor de su ligereza, a favor del Soave, de nombre y de hecho.

Cantina del Castello
Los rostros del Soave a los pies de un Castillo