Cimarron
La realidad productiva mexicana Cimarron se dedica a la producción de tequilas artesanales de alta calidad en el Estado de Jalisco, en la parte occidental del país. Desde hace cuatro generaciones, la familia Fonseca, propietaria de la destilería Cimarron, cultiva agave azul en la zona de Atotonilco El Alto, a altitudes vertiginosas, produciendo tequila premium en pequeños lotes sin el uso de aditivos.
La familia Fonseca de Cimarron cultiva agave azul, o Agave tequilana, en el municipio de Atotonilco El Alto, en la meseta de Jalisco, a altitudes que alcanzan hasta 2.000 metros sobre el nivel del mar. La recolección del corazón de la planta, localmente llamado piña debido a su forma característica que recuerda a la piña, se realiza exclusivamente cuando el agave ha alcanzado el perfecto estado de maduración concentrando los azúcares. A continuación, se lleva a cabo una larga cocción del jugo de manera tradicional, con el fin de descomponer las moléculas de azúcares complejos para que estén disponibles para las levaduras indígenas, que así pueden llevar a cabo las largas fermentaciones espontáneas en tanques de inoxidable. Una vez finalizado el proceso de fermentación, el líquido se destila dos veces en alambiques de cobre hasta obtener el tequila, que puede o no ser sometido a la fase de envejecimiento. En caso de decidir proceder con la maduración, esta se llevará a cabo en barricas de roble americano, a menudo utilizadas anteriormente para el envejecimiento del bourbon.
Entre los tequilas de la destilería mexicana Cimarron destacan el ‘Blanco’, obtenido de la destilación del fermentado de agave azul sin posterior envejecimiento, y el ‘Reposado’, que se somete a al menos 2 meses de maduración en barricas de roble. El Tequila ‘Blanco’ es un destilado más fresco e inmediato, así llamado por su aspecto transparente y cristalino. En cambio, el Tequila ‘Reposado’ tiene un color ligeramente dorado y muestra un carácter más complejo y agradablemente tostado. En general, los tequilas de Cimarron se destacan por sus intrigantes aromas florales y herbáceos y su sabor vibrante.
La realidad productiva mexicana Cimarron se dedica a la producción de tequilas artesanales de alta calidad en el Estado de Jalisco, en la parte occidental del país. Desde hace cuatro generaciones, la familia Fonseca, propietaria de la destilería Cimarron, cultiva agave azul en la zona de Atotonilco El Alto, a altitudes vertiginosas, produciendo tequila premium en pequeños lotes sin el uso de aditivos.
La familia Fonseca de Cimarron cultiva agave azul, o Agave tequilana, en el municipio de Atotonilco El Alto, en la meseta de Jalisco, a altitudes que alcanzan hasta 2.000 metros sobre el nivel del mar. La recolección del corazón de la planta, localmente llamado piña debido a su forma característica que recuerda a la piña, se realiza exclusivamente cuando el agave ha alcanzado el perfecto estado de maduración concentrando los azúcares. A continuación, se lleva a cabo una larga cocción del jugo de manera tradicional, con el fin de descomponer las moléculas de azúcares complejos para que estén disponibles para las levaduras indígenas, que así pueden llevar a cabo las largas fermentaciones espontáneas en tanques de inoxidable. Una vez finalizado el proceso de fermentación, el líquido se destila dos veces en alambiques de cobre hasta obtener el tequila, que puede o no ser sometido a la fase de envejecimiento. En caso de decidir proceder con la maduración, esta se llevará a cabo en barricas de roble americano, a menudo utilizadas anteriormente para el envejecimiento del bourbon.
Entre los tequilas de la destilería mexicana Cimarron destacan el ‘Blanco’, obtenido de la destilación del fermentado de agave azul sin posterior envejecimiento, y el ‘Reposado’, que se somete a al menos 2 meses de maduración en barricas de roble. El Tequila ‘Blanco’ es un destilado más fresco e inmediato, así llamado por su aspecto transparente y cristalino. En cambio, el Tequila ‘Reposado’ tiene un color ligeramente dorado y muestra un carácter más complejo y agradablemente tostado. En general, los tequilas de Cimarron se destacan por sus intrigantes aromas florales y herbáceos y su sabor vibrante.


