Clase Azul
Clase Azul es una marca mexicana nacida en 1998 con el deseo de compartir con el resto del mundo la riqueza de la cultura del país centroamericano. El nombre, “clase azul”, hace referencia al color de las plantas de agave típicas del territorio de los altiplanos y materia prima para la Tequila super premium por la que la empresa es reconocida a nivel internacional. Inspirada por las tradiciones y los colores de su tierra, Clase Azul ha emprendido un viaje dentro de la excelencia manufacturera, buscando hábiles artesanos locales que han querido compartir este proyecto. Así se fundó, en 2007, el laboratorio de cerámica Tradición Mazahua, donde se realiza y decora a mano cada botella que albergará el valioso destilado. En la sede de Santa Maria Canchesda, en el centro de México, han llegado a ser 350 los artesanos artistas que trabajan utilizando las antiguas técnicas del pueblo indígena Mazahua: a raíz de este proyecto de valorización se creó posteriormente la Fundación Causa Azul, que se propone hacer prosperar las comunidades de artesanos y salvaguardar su patrimonio y su herencia cultural.
La Tequila de Clase Azul cobra vida en los territorios occidentales de México, en los altiplanos de Jalisco que alcanzan impresionantes altitudes de más de 2.000 metros sobre el nivel del mar y sobre los cuales fluyen las corrientes provenientes del Pacífico. Una tierra generada hace aproximadamente 200.000 años por la erupción del Volcán de Tequila, que ha modelado la topografía e influenciado de manera determinante el desarrollo del área, creando un suelo fértil de naturaleza volcánica, con valiosas y ricas presencias de minerales como hierro y basalto. El Agave Azul encuentra en Los Altos de Jalisco, región de tierras rojas, su hogar elegido y se cultiva sin forzaduras durante los 8 años necesarios para su completa maduración.
Clase Azul trabaja la materia prima siguiendo antiguas procedimientos tradicionales. Durante la cosecha, las hojas de la planta se retiran para exponer su núcleo, conocido como piña. Estas piñas se cocinan lentamente en hornos de mampostería y luego se muelen para extraer los azúcares resultantes del proceso de cocción. La fermentación con una levadura patentada confiere al elixir el perfil distintivo: sus notas se modelan luego a través de una doble destilación en alambiques de cobre. El tiempo es esencial para lograr la complejidad del perfil aromático: dependiendo de la variedad de Tequila producida, se procede a envejecimientos más o menos largos en barricas de roble u otros tipos de madera. Al valor del destilado se suma, finalmente, el valor del recipiente, un artefacto único e irrepetible: la composición expresa el prestigio de una verdadera obra de arte.
Clase Azul es una marca mexicana nacida en 1998 con el deseo de compartir con el resto del mundo la riqueza de la cultura del país centroamericano. El nombre, “clase azul”, hace referencia al color de las plantas de agave típicas del territorio de los altiplanos y materia prima para la Tequila super premium por la que la empresa es reconocida a nivel internacional. Inspirada por las tradiciones y los colores de su tierra, Clase Azul ha emprendido un viaje dentro de la excelencia manufacturera, buscando hábiles artesanos locales que han querido compartir este proyecto. Así se fundó, en 2007, el laboratorio de cerámica Tradición Mazahua, donde se realiza y decora a mano cada botella que albergará el valioso destilado. En la sede de Santa Maria Canchesda, en el centro de México, han llegado a ser 350 los artesanos artistas que trabajan utilizando las antiguas técnicas del pueblo indígena Mazahua: a raíz de este proyecto de valorización se creó posteriormente la Fundación Causa Azul, que se propone hacer prosperar las comunidades de artesanos y salvaguardar su patrimonio y su herencia cultural.
La Tequila de Clase Azul cobra vida en los territorios occidentales de México, en los altiplanos de Jalisco que alcanzan impresionantes altitudes de más de 2.000 metros sobre el nivel del mar y sobre los cuales fluyen las corrientes provenientes del Pacífico. Una tierra generada hace aproximadamente 200.000 años por la erupción del Volcán de Tequila, que ha modelado la topografía e influenciado de manera determinante el desarrollo del área, creando un suelo fértil de naturaleza volcánica, con valiosas y ricas presencias de minerales como hierro y basalto. El Agave Azul encuentra en Los Altos de Jalisco, región de tierras rojas, su hogar elegido y se cultiva sin forzaduras durante los 8 años necesarios para su completa maduración.
Clase Azul trabaja la materia prima siguiendo antiguas procedimientos tradicionales. Durante la cosecha, las hojas de la planta se retiran para exponer su núcleo, conocido como piña. Estas piñas se cocinan lentamente en hornos de mampostería y luego se muelen para extraer los azúcares resultantes del proceso de cocción. La fermentación con una levadura patentada confiere al elixir el perfil distintivo: sus notas se modelan luego a través de una doble destilación en alambiques de cobre. El tiempo es esencial para lograr la complejidad del perfil aromático: dependiendo de la variedad de Tequila producida, se procede a envejecimientos más o menos largos en barricas de roble u otros tipos de madera. Al valor del destilado se suma, finalmente, el valor del recipiente, un artefacto único e irrepetible: la composición expresa el prestigio de una verdadera obra de arte.


