Collavini
La bodega Collavini representa un importante pedazo de la historia del vino en Friuli: nacida en 1896 por iniciativa de Eugenio, hoy es una realidad célebre y consolidada, dirigida por Manlio Collavini junto a sus hijos Giovanni, Luigi y Eugenio. Manlio ha sido el artífice de la gran modernización de esta bodega familiar desde 1966, cuando decidió trasladar la sede a un castillo del siglo XVI en Corno di Rosazzo y comenzó a imponerse en el panorama enológico friulano por una producción fiable y vinculada al territorio.
La familia Collavini nunca ha poseído viñedos propios, pero siempre ha basado su historia y su éxito en una red consolidada de proveedores seleccionados. La relación de confianza y el espíritu de colaboración son los dos principios fundamentales de la bodega, que desde hace décadas no ha dejado de invertir en tecnología, en asistencia técnica y en servicios para los proveedores, para ponerlos en las condiciones ideales para producir uvas de alta calidad. Esta relación estrecha y virtuosa entre los viticultores y la casa matriz permite a la familia Collavini concentrarse en cada detalle de la fase de vinificación y de proponer una amplia gama de etiquetas.
Collavini logra así responder a cada necesidad: junto a una producción amplia y consistente, también se producen vinos de nicho y anticonvencionales, objeto de deseo de los aficionados. El Collio Bianco Broy se ha convertido en un punto de referencia imprescindible para todos los amantes del Collio, sin olvidar la importante producción espumosa, de la que nace Il Grigio: un espumoso charmat creado por primera vez en 1971 que ha escrito una importante página de la historia vinícola friulana.
La bodega Collavini representa un importante pedazo de la historia del vino en Friuli: nacida en 1896 por iniciativa de Eugenio, hoy es una realidad célebre y consolidada, dirigida por Manlio Collavini junto a sus hijos Giovanni, Luigi y Eugenio. Manlio ha sido el artífice de la gran modernización de esta bodega familiar desde 1966, cuando decidió trasladar la sede a un castillo del siglo XVI en Corno di Rosazzo y comenzó a imponerse en el panorama enológico friulano por una producción fiable y vinculada al territorio.
La familia Collavini nunca ha poseído viñedos propios, pero siempre ha basado su historia y su éxito en una red consolidada de proveedores seleccionados. La relación de confianza y el espíritu de colaboración son los dos principios fundamentales de la bodega, que desde hace décadas no ha dejado de invertir en tecnología, en asistencia técnica y en servicios para los proveedores, para ponerlos en las condiciones ideales para producir uvas de alta calidad. Esta relación estrecha y virtuosa entre los viticultores y la casa matriz permite a la familia Collavini concentrarse en cada detalle de la fase de vinificación y de proponer una amplia gama de etiquetas.
Collavini logra así responder a cada necesidad: junto a una producción amplia y consistente, también se producen vinos de nicho y anticonvencionales, objeto de deseo de los aficionados. El Collio Bianco Broy se ha convertido en un punto de referencia imprescindible para todos los amantes del Collio, sin olvidar la importante producción espumosa, de la que nace Il Grigio: un espumoso charmat creado por primera vez en 1971 que ha escrito una importante página de la historia vinícola friulana.


