Cossart Gordon
Cossart Gordon es una de las firmas más históricas de Madeira. Su fundación data de 1745 por obra de tres amigos escoceses: Francis Newton, Thomas Gordon y Thomas Murdoch, quienes establecieron la compañía Newton-Gordon-Murdoch & Co. En poco tiempo se convirtió en una de las mayores exportadoras de Madeira a América, consagrándose como una de las figuras de referencia en los mercados portugueses. En 1808 se unió a la sociedad un hombre irlandés, William Cossart, quien, dotado de gran intelecto y espíritu aventurero, realizó modificaciones significativas en la actividad productiva, ampliándola también a Sherry, Porto, Tarragona, Marsala y Málaga. Sin embargo, este tipo de enfoque hacia una diversificación de la oferta cesó en la posguerra y la bodega decidió tomar el camino hacia la especialización únicamente en Madeira. Un trabajo enfocado, que vio a Cossart Gordon convertirse en parte de la Madeira Wine Company, hasta lograr, en tiempos más recientes, una asociación con los Symington, un nombre entre los másautoritarios del vino licoroso portugués.
Cossart Gordon produce y embotella en la isla portuguesa de Madeira. Aquí, las uvas de Sercial, Verdelho, Terrantez, Bual, Tinta Negra y Malmsey se transforman en vino y se someten a un aumento térmico que permite la evaporación del agua y la concentración del vino. Todo esto ocurre dentro de barricas de roble muy viejas ubicadas en la bodega de Funchal, en el centro de la isla y a 30 metros sobre el nivel del mar, un lugar ideal donde dejar evolucionar la vida misteriosa de los Madeira Cossart Gordon. El edificio se compone de 12 salas de envejecimiento distribuidas en tres pisos y separadas por muros de piedra y suelos de madera. Lo que resulta es la definición natural de un microclima diferente en cada una de las 12 salas, por exposición, temperatura y humedad. En Madeira el clima es subtropical y templado y se ha podido detectar la presencia de hasta siete microclimas diferentes dentro de la isla misma. Los suelos son de origen volcánico y su fertilidad permite cultivar diferentes especiesvegetales y alberga una sorprendente variedad de fauna. En una tierra verde tan fértil y caracterizada por una gran biodiversidad, rodeada por el inmenso océano azul, no podía dejar de nacer algo sorprendente, el Madeira, que gracias a la mano de historiadores y grandes productores, como Cossart Gordon, se ha convertido en uno de los vinos licorosos más apreciados del mundo.
Cossart Gordon es una de las firmas más históricas de Madeira. Su fundación data de 1745 por obra de tres amigos escoceses: Francis Newton, Thomas Gordon y Thomas Murdoch, quienes establecieron la compañía Newton-Gordon-Murdoch & Co. En poco tiempo se convirtió en una de las mayores exportadoras de Madeira a América, consagrándose como una de las figuras de referencia en los mercados portugueses. En 1808 se unió a la sociedad un hombre irlandés, William Cossart, quien, dotado de gran intelecto y espíritu aventurero, realizó modificaciones significativas en la actividad productiva, ampliándola también a Sherry, Porto, Tarragona, Marsala y Málaga. Sin embargo, este tipo de enfoque hacia una diversificación de la oferta cesó en la posguerra y la bodega decidió tomar el camino hacia la especialización únicamente en Madeira. Un trabajo enfocado, que vio a Cossart Gordon convertirse en parte de la Madeira Wine Company, hasta lograr, en tiempos más recientes, una asociación con los Symington, un nombre entre los másautoritarios del vino licoroso portugués.
Cossart Gordon produce y embotella en la isla portuguesa de Madeira. Aquí, las uvas de Sercial, Verdelho, Terrantez, Bual, Tinta Negra y Malmsey se transforman en vino y se someten a un aumento térmico que permite la evaporación del agua y la concentración del vino. Todo esto ocurre dentro de barricas de roble muy viejas ubicadas en la bodega de Funchal, en el centro de la isla y a 30 metros sobre el nivel del mar, un lugar ideal donde dejar evolucionar la vida misteriosa de los Madeira Cossart Gordon. El edificio se compone de 12 salas de envejecimiento distribuidas en tres pisos y separadas por muros de piedra y suelos de madera. Lo que resulta es la definición natural de un microclima diferente en cada una de las 12 salas, por exposición, temperatura y humedad. En Madeira el clima es subtropical y templado y se ha podido detectar la presencia de hasta siete microclimas diferentes dentro de la isla misma. Los suelos son de origen volcánico y su fertilidad permite cultivar diferentes especiesvegetales y alberga una sorprendente variedad de fauna. En una tierra verde tan fértil y caracterizada por una gran biodiversidad, rodeada por el inmenso océano azul, no podía dejar de nacer algo sorprendente, el Madeira, que gracias a la mano de historiadores y grandes productores, como Cossart Gordon, se ha convertido en uno de los vinos licorosos más apreciados del mundo.


