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Crystal Head

La Crystal Head Vodka nace en 2007 del deseo del actor Dan Aykroyd (ex Blues Brother) y del artista John Alexander de crear una vodka pura y cristalina, sin aditivos. La pureza y la esencialidad del destilado están representadas así por el extraordinario envase en forma de calavera, diseñado por John Alexander y realizado por el maestro vidriero milanés Bruni Glass. La forma de la botella se debe también a la pasión y curiosidad de los dos fundadores por el hallazgo de los 13 cráneos de cristal que datan del periodo precolombino, cuya función original sigue siendo un misterio. La vodka contenida en la calavera es producida, en cambio, por Globefill Incorporated en la destilería de Newfoundland, en Canadá.

El proceso productivo está completamente guiado por el criterio de la pureza, entendida como la evolución de materias primas en un producto de calidad que no sufre modificaciones ni adiciones. La necesidad de fuentes de agua incontaminadas y cristalinas y de tierras vírgenes ha determinado la elección de ambientar la producción en Canadá, rica en bellezas naturales y también en cultura y tradición.

El maíz cultivado en Ontario se destila 4 veces hasta alcanzar el 95%, luego se mezcla en agua helada para bajar la graduación al 40%. Para conferir la máxima transparencia al destilado, el líquido se filtra 7 veces, en 3 de las cuales se utilizan raros y preciosos cristales de cuarzo conocidos como 'Diamantes Herkimer', famosos entre las civilizaciones precolombinas y mesopotámicas por sus poderes mágicos y espirituales.

La vodka así producida y pluri-filtrada alcanza un nivel inigualable de suavidad y la absoluta falta de aditivos la hace limpia y le confiere un sabor nítido y equilibrado. En una botella Crystal Head, la excelencia del diseño se une a la de una vodka de absoluta calidad, para un producto innovador e imperdible, todo para admirar pero sobre todo para degustar.

La Crystal Head Vodka nace en 2007 del deseo del actor Dan Aykroyd (ex Blues Brother) y del artista John Alexander de crear una vodka pura y cristalina, sin aditivos. La pureza y la esencialidad del destilado están representadas así por el extraordinario envase en forma de calavera, diseñado por John Alexander y realizado por el maestro vidriero milanés Bruni Glass. La forma de la botella se debe también a la pasión y curiosidad de los dos fundadores por el hallazgo de los 13 cráneos de cristal que datan del periodo precolombino, cuya función original sigue siendo un misterio. La vodka contenida en la calavera es producida, en cambio, por Globefill Incorporated en la destilería de Newfoundland, en Canadá.

El proceso productivo está completamente guiado por el criterio de la pureza, entendida como la evolución de materias primas en un producto de calidad que no sufre modificaciones ni adiciones. La necesidad de fuentes de agua incontaminadas y cristalinas y de tierras vírgenes ha determinado la elección de ambientar la producción en Canadá, rica en bellezas naturales y también en cultura y tradición.

El maíz cultivado en Ontario se destila 4 veces hasta alcanzar el 95%, luego se mezcla en agua helada para bajar la graduación al 40%. Para conferir la máxima transparencia al destilado, el líquido se filtra 7 veces, en 3 de las cuales se utilizan raros y preciosos cristales de cuarzo conocidos como 'Diamantes Herkimer', famosos entre las civilizaciones precolombinas y mesopotámicas por sus poderes mágicos y espirituales.

La vodka así producida y pluri-filtrada alcanza un nivel inigualable de suavidad y la absoluta falta de aditivos la hace limpia y le confiere un sabor nítido y equilibrado. En una botella Crystal Head, la excelencia del diseño se une a la de una vodka de absoluta calidad, para un producto innovador e imperdible, todo para admirar pero sobre todo para degustar.

Crystal Head
Entre diseño y cristales preciosos: el tesoro de una vodka purísima conservada en un cráneo de cristal