Dievole
Tenuta Dievole es un nombre que resuena desde hace tiempo en el territorio toscano por su incomparable capacidad de afirmarse dentro y fuera de las fronteras italianas por alta calidad, innovación y desafío productivo siempre al paso con los tiempos. El origen etimológico del nombre “Dievole” se puede hacer remontar a la proposición “Dios quiere” y se menciona por primera vez en un contrato notarial fechado el 10 de mayo de 1090: se habla de un pago de dos capones, tres panes y seis denarios lucchese de buen plata por el alquiler anual de una viña dentro de ese valle divino. Se puede por lo tanto afirmar que en Dievole se produce vino desde 1090 y que hoy el peso de esta larga y famosa historia sobre los hombros, actúa como estímulo, como factor de crecimiento y evolución, siempre fiel a ese noble pasado.
En Castelnuovo Berardenga, al norte de Siena, en uno de los territorios más vivos y fértiles del Chianti Classico, la Tenuta Dievole se extiende sobre 400 hectáreas de territorio, que incluyen viñas, bosques, olivos, un resort de lujo que ofrece hospitalidad, restaurante y localizaciones para eventos, todo en un microcosmos de incantevole belleza paisajística e histórica. La vid crece en terrenos calcáreos con rica presencia de guijarros y piedras, que tienen el gran poder de retener el calor diario de los rayos del sol y de liberarlo durante la noche. Aquí el Sangiovese es el protagonista indiscutible, exaltado en pureza en el Chianti, además de en ensamblaje con variedades menores como el Canaiolo, el Colorino y el Ciliegiolo.
Desde 2012, Tenuta Dievole ha entrado en el grupo ABFV, de propiedad del argentino Alejandro Bulgheroni, de orígenes familiares italianos, ha decidido invertir en el territorio toscano con el objetivo de comunicarlo de la mejor manera posible al extranjero, sin embargo, nunca renunciando a la clasicidad del territorio en el que las realidades vitivinícolas nacen. Gracias a la empresariedad del grupo, la historia de Dievole se une a la de la zona de Bolgheri con Tenuta Meraviglia y Tenuta Le Colonne y con la de Montalcino, con Podere Brizio y Poggio Landi. Un nuevo presente vinícola están viviendo estos rincones paradisíacos de Toscana, gracias al cambio de marcha realizado en los últimos años, que sienta las bases para un futuro rico y fecundo de novedades y certezas.
Tenuta Dievole es un nombre que resuena desde hace tiempo en el territorio toscano por su incomparable capacidad de afirmarse dentro y fuera de las fronteras italianas por alta calidad, innovación y desafío productivo siempre al paso con los tiempos. El origen etimológico del nombre “Dievole” se puede hacer remontar a la proposición “Dios quiere” y se menciona por primera vez en un contrato notarial fechado el 10 de mayo de 1090: se habla de un pago de dos capones, tres panes y seis denarios lucchese de buen plata por el alquiler anual de una viña dentro de ese valle divino. Se puede por lo tanto afirmar que en Dievole se produce vino desde 1090 y que hoy el peso de esta larga y famosa historia sobre los hombros, actúa como estímulo, como factor de crecimiento y evolución, siempre fiel a ese noble pasado.
En Castelnuovo Berardenga, al norte de Siena, en uno de los territorios más vivos y fértiles del Chianti Classico, la Tenuta Dievole se extiende sobre 400 hectáreas de territorio, que incluyen viñas, bosques, olivos, un resort de lujo que ofrece hospitalidad, restaurante y localizaciones para eventos, todo en un microcosmos de incantevole belleza paisajística e histórica. La vid crece en terrenos calcáreos con rica presencia de guijarros y piedras, que tienen el gran poder de retener el calor diario de los rayos del sol y de liberarlo durante la noche. Aquí el Sangiovese es el protagonista indiscutible, exaltado en pureza en el Chianti, además de en ensamblaje con variedades menores como el Canaiolo, el Colorino y el Ciliegiolo.
Desde 2012, Tenuta Dievole ha entrado en el grupo ABFV, de propiedad del argentino Alejandro Bulgheroni, de orígenes familiares italianos, ha decidido invertir en el territorio toscano con el objetivo de comunicarlo de la mejor manera posible al extranjero, sin embargo, nunca renunciando a la clasicidad del territorio en el que las realidades vitivinícolas nacen. Gracias a la empresariedad del grupo, la historia de Dievole se une a la de la zona de Bolgheri con Tenuta Meraviglia y Tenuta Le Colonne y con la de Montalcino, con Podere Brizio y Poggio Landi. Un nuevo presente vinícola están viviendo estos rincones paradisíacos de Toscana, gracias al cambio de marcha realizado en los últimos años, que sienta las bases para un futuro rico y fecundo de novedades y certezas.


