Domaine de Courbissac
Los vinos del Domaine de Courbissac son expresiones auténticas y genuinas del terroir, nacidas de agricultura biodinámica y de prácticas en bodegas muy tradicionales. Se trata de vinos llenos y carnosos, ricos en jugo y de buena complejidad, con un perfil aromático muy mediterráneo y afrutado: grandes excelencias de Languedoc.
Syrah y el Mourvedre, el Cinsault, el Muscat y la Marsanne. En bodega, los racimos se trabajan enteros, es decir, sin pisoteo ni despalillado, y fermentan con solos levaduras indígenas en tradicionales cubas de cemento o en barricas de roble. La adición de sulfitos, solo si se considera necesaria y en dosis mínimas, se prevé solo en el embotellado y nunca durante la vinificación.Los vinos del Domaine de Courbissac son expresiones auténticas y genuinas del terroir, nacidas de agricultura biodinámica y de prácticas en bodegas muy tradicionales. Se trata de vinos llenos y carnosos, ricos en jugo y de buena complejidad, con un perfil aromático muy mediterráneo y afrutado: grandes excelencias de Languedoc.
Los vinos del Domaine de Courbissac son expresiones auténticas y genuinas del terroir, nacidas de agricultura biodinámica y de prácticas en bodegas muy tradicionales. Se trata de vinos llenos y carnosos, ricos en jugo y de buena complejidad, con un perfil aromático muy mediterráneo y afrutado: grandes excelencias de Languedoc.
Syrah y el Mourvedre, el Cinsault, el Muscat y la Marsanne. En bodega, los racimos se trabajan enteros, es decir, sin pisoteo ni despalillado, y fermentan con solos levaduras indígenas en tradicionales cubas de cemento o en barricas de roble. La adición de sulfitos, solo si se considera necesaria y en dosis mínimas, se prevé solo en el embotellado y nunca durante la vinificación.Los vinos del Domaine de Courbissac son expresiones auténticas y genuinas del terroir, nacidas de agricultura biodinámica y de prácticas en bodegas muy tradicionales. Se trata de vinos llenos y carnosos, ricos en jugo y de buena complejidad, con un perfil aromático muy mediterráneo y afrutado: grandes excelencias de Languedoc.


