Duemani
Duemani es una importante realidad vitícola toscana que nace de la idea del célebre enólogo Luca d’Attoma y su esposa Elena Celli de producir vinos elegantes de variedades internacionales, realizados abrazando los principios de la agricultura biodinámica. La bodega, fundada en 2000 en Riparbella, en la provincia de Pisa, se encuentra en una magnífica zona junto a la costa toscana. Luca es responsable del viñedo y del vino, fuerte de su profunda preparación y experiencia, mientras que Elena es el motor comercial y administrativo de la finca.
La bodega Duemani consta de 12 hectáreas de viñedos situados dentro de un inmaculado anfiteatro natural, donde los suelos están constituidos principalmente por arcilla, con una alta presencia de piedras, y las altitudes oscilan entre los 200 y 300 metros sobre el nivel del mar. Aquí se cultivan las variedades internacionales Cabernet Franc, Syrah y Merlot, que han encontrado un hábitat excepcional en este rincón de Toscana rico en matorral mediterráneo y bañado por las brisas marinas tirrenas. Además, la notable radiación solar y las importanteslas oscilaciones térmicas diarias durante el período de maduración de las uvas contribuyen a la extraordinaria calidad de las uvas. Para preservar la salud del territorio y al mismo tiempo exaltar su expresión única, Luca y Elena eligieron desde el principio seguir los dictados de la biodinámica. En los procesos y en los envejecimientos de los vinos se emplean diferentes tipos de recipientes vinarios, como ánforas de terracota, cubas de cemento y barricas de roble francés, según la etiqueta en cuestión. Las fermentaciones ocurren espontáneamente y las masas no son sometidas a operaciones de clarificación o filtración.
Las interpretaciones de la finca Duemani de Luca d’Attoma y Elena Celli, casi exclusivamente monovarietales, logran conjugar las fascinantes características de las variedades internacionales con la personalidad identitaria de la costa toscana. El resultado son vinos envolventes y expresivos, de rara agradabilidad y clase. En la cima de la gama se encuentran el ‘Duemani’ y el ‘Suisassi’, respectivamente un Cabernet Franc y un Syrah en pureza, quintesencias varietales y
Duemani es una importante realidad vitícola toscana que nace de la idea del célebre enólogo Luca d’Attoma y su esposa Elena Celli de producir vinos elegantes de variedades internacionales, realizados abrazando los principios de la agricultura biodinámica. La bodega, fundada en 2000 en Riparbella, en la provincia de Pisa, se encuentra en una magnífica zona junto a la costa toscana. Luca es responsable del viñedo y del vino, fuerte de su profunda preparación y experiencia, mientras que Elena es el motor comercial y administrativo de la finca.
La bodega Duemani consta de 12 hectáreas de viñedos situados dentro de un inmaculado anfiteatro natural, donde los suelos están constituidos principalmente por arcilla, con una alta presencia de piedras, y las altitudes oscilan entre los 200 y 300 metros sobre el nivel del mar. Aquí se cultivan las variedades internacionales Cabernet Franc, Syrah y Merlot, que han encontrado un hábitat excepcional en este rincón de Toscana rico en matorral mediterráneo y bañado por las brisas marinas tirrenas. Además, la notable radiación solar y las importanteslas oscilaciones térmicas diarias durante el período de maduración de las uvas contribuyen a la extraordinaria calidad de las uvas. Para preservar la salud del territorio y al mismo tiempo exaltar su expresión única, Luca y Elena eligieron desde el principio seguir los dictados de la biodinámica. En los procesos y en los envejecimientos de los vinos se emplean diferentes tipos de recipientes vinarios, como ánforas de terracota, cubas de cemento y barricas de roble francés, según la etiqueta en cuestión. Las fermentaciones ocurren espontáneamente y las masas no son sometidas a operaciones de clarificación o filtración.
Las interpretaciones de la finca Duemani de Luca d’Attoma y Elena Celli, casi exclusivamente monovarietales, logran conjugar las fascinantes características de las variedades internacionales con la personalidad identitaria de la costa toscana. El resultado son vinos envolventes y expresivos, de rara agradabilidad y clase. En la cima de la gama se encuentran el ‘Duemani’ y el ‘Suisassi’, respectivamente un Cabernet Franc y un Syrah en pureza, quintesencias varietales y


