Fair Spirits
La marca Fair Spirits nace para proponer vodka, gin y otros spirits elaborados a través de un enfoque productivo correcto y leal, “fair” precisamente, basado en la sostenibilidad económica, social y ambiental. De hecho, la lealtad está dirigida tanto al consumidor como a los agricultores, en una perspectiva general de respeto hacia el planeta en el que vivimos. La fundación de esta marca independiente francesa data de 2009, año en el que Alexandre Koiransky emprendió el proyecto de construir una cadena de suministro amplia y sostenible colaborando con agricultores, destilerías, chefs, bartenders y minoristas, explorando nuevos territorios y culturas. En particular, Fair Spirits garantiza condiciones de trabajo sostenibles para los agricultores, quienes son pagados a un precio justo de manera que apoyen a comunidades rurales en Bolivia, Uzbekistán, Argentina, Belice, India, Sri Lanka y muchos otros países. Para asegurar la máxima autenticidad hacia el consumidor, cada producto se obtiene a través de las mejores técnicas de destilación, fruto de la secular tradición destiladora francesa, a partir de materias primas naturales orgánicas, veganas, sin gluten y sin OGM. Por último, Fair Spirits se compromete a minimizar el impacto ambiental a través de una producción responsable, excluyendo además el uso de plástico.
Para la elaboración de sus destilados, Fair Spirits emplea ingredientes de alta calidad provenientes de algunas de las áreas más pobres del mundo, entre los que se incluyen las bayas de enebro de Uzbekistán, los granos de café orgánico de México, el azúcar de caña de Belice, las bayas de Goji del Tíbet y la quinoa de los Andes. Todos estos ingredientes son procesados en una destilería de la región de Cognac, Francia, por el maestro destilador Philip Laclie.
Hoy en día, la marca Fair Spirits produce vodka, gin, ron y otros spirits de alta calidad, guiada por la convicción de que la excelencia de un producto está estrechamente relacionada con la ética y la sostenibilidad. Se trata de destilados originales y únicos en su género, todos provistos de la certificación Fair Trade, nacidos de procesos tradicionales y meticulosos.
La marca Fair Spirits nace para proponer vodka, gin y otros spirits elaborados a través de un enfoque productivo correcto y leal, “fair” precisamente, basado en la sostenibilidad económica, social y ambiental. De hecho, la lealtad está dirigida tanto al consumidor como a los agricultores, en una perspectiva general de respeto hacia el planeta en el que vivimos. La fundación de esta marca independiente francesa data de 2009, año en el que Alexandre Koiransky emprendió el proyecto de construir una cadena de suministro amplia y sostenible colaborando con agricultores, destilerías, chefs, bartenders y minoristas, explorando nuevos territorios y culturas. En particular, Fair Spirits garantiza condiciones de trabajo sostenibles para los agricultores, quienes son pagados a un precio justo de manera que apoyen a comunidades rurales en Bolivia, Uzbekistán, Argentina, Belice, India, Sri Lanka y muchos otros países. Para asegurar la máxima autenticidad hacia el consumidor, cada producto se obtiene a través de las mejores técnicas de destilación, fruto de la secular tradición destiladora francesa, a partir de materias primas naturales orgánicas, veganas, sin gluten y sin OGM. Por último, Fair Spirits se compromete a minimizar el impacto ambiental a través de una producción responsable, excluyendo además el uso de plástico.
Para la elaboración de sus destilados, Fair Spirits emplea ingredientes de alta calidad provenientes de algunas de las áreas más pobres del mundo, entre los que se incluyen las bayas de enebro de Uzbekistán, los granos de café orgánico de México, el azúcar de caña de Belice, las bayas de Goji del Tíbet y la quinoa de los Andes. Todos estos ingredientes son procesados en una destilería de la región de Cognac, Francia, por el maestro destilador Philip Laclie.
Hoy en día, la marca Fair Spirits produce vodka, gin, ron y otros spirits de alta calidad, guiada por la convicción de que la excelencia de un producto está estrechamente relacionada con la ética y la sostenibilidad. Se trata de destilados originales y únicos en su género, todos provistos de la certificación Fair Trade, nacidos de procesos tradicionales y meticulosos.


