Fattoria di Lamole
Chianti Classico. Nos encontramos a 600 metros de altitud, en una terraza natural a lo largo de las laderas del monte San Michele. Las 16 hectáreas de viñedos restantes están rodeadas por aproximadamente 200 hectáreas de bosque y pastos, destinados a la cría de ovejas. Gracias a una importante obra de restauración, los viñedos aún están dispuestos en terrazas, divididos por muros de piedra a lo largo de un total de 7 kilómetros, tal como era en el pasado. Se conservan aún algunos hectáreas de Sangioveto a pie franco cultivados según el antiguo sistema del alberello de Lamole, plantados a partir de los años 20 por el agrónomo Livio Piccini después del desastre de la filoxera. Solo las mejores uvas, provenientes de los viñedos más antiguos, escarpados y vocados, están destinadas a la producción interna, mientras que las otras se entregan a la bodega social.
con ligeros recuerdos terrosos y boscosos, y un sorbo pleno y vibrante, de enérgica mineralidad. Se vinifican en cubas de acero con un largo afinamiento en barricas usadas más de una vez. Así nace una pequeña producción de gran tipicidad territorial, testigo de la excelencia histórica del Chianti Classico.Chianti Classico. Nos encontramos a 600 metros de altitud, en una terraza natural a lo largo de las laderas del monte San Michele. Las 16 hectáreas de viñedos restantes están rodeadas por aproximadamente 200 hectáreas de bosque y pastos, destinados a la cría de ovejas. Gracias a una importante obra de restauración, los viñedos aún están dispuestos en terrazas, divididos por muros de piedra a lo largo de un total de 7 kilómetros, tal como era en el pasado. Se conservan aún algunos hectáreas de Sangioveto a pie franco cultivados según el antiguo sistema del alberello de Lamole, plantados a partir de los años 20 por el agrónomo Livio Piccini después del desastre de la filoxera. Solo las mejores uvas, provenientes de los viñedos más antiguos, escarpados y vocados, están destinadas a la producción interna, mientras que las otras se entregan a la bodega social.
con ligeros recuerdos terrosos y boscosos, y un sorbo pleno y vibrante, de enérgica mineralidad. Se vinifican en cubas de acero con un largo afinamiento en barricas usadas más de una vez. Así nace una pequeña producción de gran tipicidad territorial, testigo de la excelencia histórica del Chianti Classico.

