Fattoria Nannì
En la campiña marchigiana de Apiro, en la localidad de Arsicci, se encuentra la joven Fattoria Nanni, fundada por Roberto Cantori. Fuerte de sus estudios en Enología y de su larga carrera en el campo de la restauración, el joven decide comenzar su aventura como viticultor junto a su familia. Comienza con algunos viñedos que habían sido plantados en '67 por Gianni Piersigilli, apodado Nannì, a quien también dedica el nombre de la bodega. Convencido defensor del mundo biológico y de la agricultura de bajo impacto ambiental, Roberto está locamente enamorado de su tierra y la describe de manera poética. Habla del Monte San Vicino, esa montaña del appennino marchigiano en la frontera entre Ancona y Macerata con forma de un “panettone” que observa los valles, custodia los castillos y protege las hileras de la finca. Un lugar que Madre Naturaleza ha dibujado detalladamente con cuidado y que parece responder a la casa más fértil y vocada que busca la vid. Las extensiones plateadas de olivos se entrelazan con las manchas doradas de trigo hasta el límite entre tierra y mar, donde el Adriático tiñe de azul el horizonte. Aquí la vid no espera más que crecer exuberante y multiplicarse en las 19 hectáreas de propiedad, de las cuales 5 están plantadas y destinadas exclusivamente a viejas plantas de Verdicchio.
Nos encontramos en esas suaves colinas situadas a 450 metros de altitud que conectan el Appennino con el mar Adriático. Los terrenos son de matriz calcárea y están expuestos a las brisas que soplan constantemente del mar y de las montañas. El Verdicchio es la uva con la que se identifica la bodega, una variedad que, como cuenta Roberto, expresa al máximo la tipicidad del territorio regional. En la bodega, los afinamientos se realizan únicamente en acero, precisamente para permitir que el vino exprese toda la frescura y la fragancia de las colinas de Macerata.
La bodega Fattoria Nanni produce una sola etiqueta, El Verdicchio dei Castelli di Jesi “Origini”. Una pintura de autor de las Marcas, comenzando ya desde su maravillosa etiqueta realizada con acuarelas, que cuenta el lado más auténtico y expresivo del Verdicchio inmerso en el maravilloso panorama marchigiano. Resulta sabroso, seco, agradablemente amargo, delicioso y envolvente, caracterizado por un perfil aromático muy afrutado y floral. Un vino, una bodega, una región y una uva: ¡un puro ejemplo de tradición marchigiana!
En la campiña marchigiana de Apiro, en la localidad de Arsicci, se encuentra la joven Fattoria Nanni, fundada por Roberto Cantori. Fuerte de sus estudios en Enología y de su larga carrera en el campo de la restauración, el joven decide comenzar su aventura como viticultor junto a su familia. Comienza con algunos viñedos que habían sido plantados en '67 por Gianni Piersigilli, apodado Nannì, a quien también dedica el nombre de la bodega. Convencido defensor del mundo biológico y de la agricultura de bajo impacto ambiental, Roberto está locamente enamorado de su tierra y la describe de manera poética. Habla del Monte San Vicino, esa montaña del appennino marchigiano en la frontera entre Ancona y Macerata con forma de un “panettone” que observa los valles, custodia los castillos y protege las hileras de la finca. Un lugar que Madre Naturaleza ha dibujado detalladamente con cuidado y que parece responder a la casa más fértil y vocada que busca la vid. Las extensiones plateadas de olivos se entrelazan con las manchas doradas de trigo hasta el límite entre tierra y mar, donde el Adriático tiñe de azul el horizonte. Aquí la vid no espera más que crecer exuberante y multiplicarse en las 19 hectáreas de propiedad, de las cuales 5 están plantadas y destinadas exclusivamente a viejas plantas de Verdicchio.
Nos encontramos en esas suaves colinas situadas a 450 metros de altitud que conectan el Appennino con el mar Adriático. Los terrenos son de matriz calcárea y están expuestos a las brisas que soplan constantemente del mar y de las montañas. El Verdicchio es la uva con la que se identifica la bodega, una variedad que, como cuenta Roberto, expresa al máximo la tipicidad del territorio regional. En la bodega, los afinamientos se realizan únicamente en acero, precisamente para permitir que el vino exprese toda la frescura y la fragancia de las colinas de Macerata.
La bodega Fattoria Nanni produce una sola etiqueta, El Verdicchio dei Castelli di Jesi “Origini”. Una pintura de autor de las Marcas, comenzando ya desde su maravillosa etiqueta realizada con acuarelas, que cuenta el lado más auténtico y expresivo del Verdicchio inmerso en el maravilloso panorama marchigiano. Resulta sabroso, seco, agradablemente amargo, delicioso y envolvente, caracterizado por un perfil aromático muy afrutado y floral. Un vino, una bodega, una región y una uva: ¡un puro ejemplo de tradición marchigiana!






