Flavia Wines
Flavia Rebellious Wines es una joven realidad pero con una gran historia a sus espaldas. Flavia y Giacomo Rallo, cuya familia ha sido guardiana durante más de 160 años de una tradición profundamente arraigada en la viticultura siciliana, han encontrado los territorios ideales para expresar su vena más creativa y libre, rebelde. Entre las expresiones más icónicas destacan etiquetas que expresan la frescura marina del marsalés y aquellas heroicas que hablan del Etna, donde la viticultura es un desafío diario: pendientes vertiginosas, suelos volcánicos y un clima impredecible dan vida a botellas intensas, sinceras, hijas del esfuerzo y de la mano del hombre.
Para Flavia Wines, el trabajo en el viñedo es estrictamente manual: el trabajo mecánico está prohibido para incentivar el redescubrimiento de antiguos gestos, desde la poda corta hasta el cultivo del típico alberello etneo. Las uvas, seleccionadas a mano y con rigor, se transportan en cajas de madera, son exclusivamente variedades autóctonas cultivadas según la normativa orgánica. La filosofía productiva busca maximizar la sostenibilidad de las operaciones: nada de fertilizantes ni pesticidas, el suelo es periódicamente enriquecido con materia orgánica, nada de forzaduras por lo que se siguen exclusivamente los ritmos naturales de la vid. Desde la costa hasta las laderas del Etna, estas botellas quieren contar la biodiversidad de Sicilia.
En la copa, los vinos de Flavia se distinguen por su elegancia e identidad. Los vinos del Etna, a base de Carricante o Nerello, tienen una gran intensidad mineral, con notas ahumadas y de mar. Los vinos del marsalés quieren expresar plenamente el fruto y la salinidad, con uvas frescas vinificadas en acero y maduración solo en vidrio, para vinos sinceros y directos. Cada botella es un microcosmos de Sicilia: viento, sal, fuego y sudor se fusionan en un sorbo tanto ancestral como contemporáneo.
Flavia Rebellious Wines es una joven realidad pero con una gran historia a sus espaldas. Flavia y Giacomo Rallo, cuya familia ha sido guardiana durante más de 160 años de una tradición profundamente arraigada en la viticultura siciliana, han encontrado los territorios ideales para expresar su vena más creativa y libre, rebelde. Entre las expresiones más icónicas destacan etiquetas que expresan la frescura marina del marsalés y aquellas heroicas que hablan del Etna, donde la viticultura es un desafío diario: pendientes vertiginosas, suelos volcánicos y un clima impredecible dan vida a botellas intensas, sinceras, hijas del esfuerzo y de la mano del hombre.
Para Flavia Wines, el trabajo en el viñedo es estrictamente manual: el trabajo mecánico está prohibido para incentivar el redescubrimiento de antiguos gestos, desde la poda corta hasta el cultivo del típico alberello etneo. Las uvas, seleccionadas a mano y con rigor, se transportan en cajas de madera, son exclusivamente variedades autóctonas cultivadas según la normativa orgánica. La filosofía productiva busca maximizar la sostenibilidad de las operaciones: nada de fertilizantes ni pesticidas, el suelo es periódicamente enriquecido con materia orgánica, nada de forzaduras por lo que se siguen exclusivamente los ritmos naturales de la vid. Desde la costa hasta las laderas del Etna, estas botellas quieren contar la biodiversidad de Sicilia.
En la copa, los vinos de Flavia se distinguen por su elegancia e identidad. Los vinos del Etna, a base de Carricante o Nerello, tienen una gran intensidad mineral, con notas ahumadas y de mar. Los vinos del marsalés quieren expresar plenamente el fruto y la salinidad, con uvas frescas vinificadas en acero y maduración solo en vidrio, para vinos sinceros y directos. Cada botella es un microcosmos de Sicilia: viento, sal, fuego y sudor se fusionan en un sorbo tanto ancestral como contemporáneo.














