Fratelli Barale
Fratelli Barale, con una sólida y apasionada tradición familiar que se transmite de padre a hijo, se ha convertido en un símbolo de garantía de calidad, conocimiento artesanal y gusto clásico del municipio de Barolo. La bodega, que al mismo tiempo es la vivienda de la familia, fue fundada en 1870 por Francesco Barale, uno de los pioneros del Barolo, antes de que se convirtiera en lo que es hoy. Una sede sugestiva que se encuentra en una posición estratégica, al pie del Castillo de Barolo, con una vista privilegiada sobre uno de los pueblos más fascinantes de Italia vinícola.
El presente de la bodega Fratelli Barale es todo femenino: son las hermanas Eleonora y Gloria quienes apoyan a su padre en la gestión agronómica y a Stefano Dellapiana en la dirección enológica. Un sólido y atemporal valor une a las diferentes generaciones comprometidas en la empresa: “la tierra hay que respetarla y no explotarla” y estar inspirados por esta filosofía en una zona agresiva y vocacionada a la monocultura como las Langhe, significa tener coraje. Fratelli Barale ha tenido coraje, rechazando todo tipode exageración moderna en la fase de vinificación y afinamiento, ha sabido presentarse al gran público como un baluarte estable de una memoria clásica cada vez más difusa. Hoy el enfoque agronómico en la viña está inspirado en los principios de la agricultura biológica y las primeras certificaciones en la etiqueta ya han llegado, se practica el cubrimiento espontáneo entre las hileras y se utilizan exclusivamente productos a base de cobre y azufre. Además, un estudio específico aplicado a las cepas de levaduras presentes en la viña, ha llevado al aislamiento de las variantes genotípicas más peculiares y adecuadas a un determinado ecosistema. Estas precauciones, unidas a las características microclimáticas naturales de las que gozan los viñedos de propiedad en las menciones geográficas Castellero, Cannubi y Bussia, confieren a los vinos finales una gran identidad territorial. La verdad de “el buen vino se hace en la viña”, nunca ha sido tan cierta! Paralelamente al cultivo del gran Nebbiolo, también encuentran espacio otras variedades locales como Arneis, Dolcetto y Barbera, siempre tratadas con elmismo respeto y cuidado, en la viña como en la bodega.
Fratelli Barale es una bodega que vale la pena conocer, conscientes de que cada copa será capaz de rendir homenaje al carácter reservado y típicamente piemontés del viticultor langarolo que la pensó y quiso.
Fratelli Barale, con una sólida y apasionada tradición familiar que se transmite de padre a hijo, se ha convertido en un símbolo de garantía de calidad, conocimiento artesanal y gusto clásico del municipio de Barolo. La bodega, que al mismo tiempo es la vivienda de la familia, fue fundada en 1870 por Francesco Barale, uno de los pioneros del Barolo, antes de que se convirtiera en lo que es hoy. Una sede sugestiva que se encuentra en una posición estratégica, al pie del Castillo de Barolo, con una vista privilegiada sobre uno de los pueblos más fascinantes de Italia vinícola.
El presente de la bodega Fratelli Barale es todo femenino: son las hermanas Eleonora y Gloria quienes apoyan a su padre en la gestión agronómica y a Stefano Dellapiana en la dirección enológica. Un sólido y atemporal valor une a las diferentes generaciones comprometidas en la empresa: “la tierra hay que respetarla y no explotarla” y estar inspirados por esta filosofía en una zona agresiva y vocacionada a la monocultura como las Langhe, significa tener coraje. Fratelli Barale ha tenido coraje, rechazando todo tipode exageración moderna en la fase de vinificación y afinamiento, ha sabido presentarse al gran público como un baluarte estable de una memoria clásica cada vez más difusa. Hoy el enfoque agronómico en la viña está inspirado en los principios de la agricultura biológica y las primeras certificaciones en la etiqueta ya han llegado, se practica el cubrimiento espontáneo entre las hileras y se utilizan exclusivamente productos a base de cobre y azufre. Además, un estudio específico aplicado a las cepas de levaduras presentes en la viña, ha llevado al aislamiento de las variantes genotípicas más peculiares y adecuadas a un determinado ecosistema. Estas precauciones, unidas a las características microclimáticas naturales de las que gozan los viñedos de propiedad en las menciones geográficas Castellero, Cannubi y Bussia, confieren a los vinos finales una gran identidad territorial. La verdad de “el buen vino se hace en la viña”, nunca ha sido tan cierta! Paralelamente al cultivo del gran Nebbiolo, también encuentran espacio otras variedades locales como Arneis, Dolcetto y Barbera, siempre tratadas con elmismo respeto y cuidado, en la viña como en la bodega.
Fratelli Barale es una bodega que vale la pena conocer, conscientes de que cada copa será capaz de rendir homenaje al carácter reservado y típicamente piemontés del viticultor langarolo que la pensó y quiso.


