Gilbert et Christine Felettig
El Domaine Gilbert y Christine Felettig está ubicado en el pequeño pueblo de Chambolle-Musigny, joya de la Côte de Nuits, famoso desde hace siglos por sus grandes vinos. Su desarrollo y fama mundial se deben a los antiguos vínculos con la Abadía de Cîteaux y al paciente trabajo de valorización del territorio llevado a cabo por los monjes. Hoy en el municipio de Chambolle-Musigny hay 24 Climat clasificados como Premier Cru y dos Grand Cru: Musigny y Bonnes-Mares. La finca nace de una familia de viticultores presente en estas tierras desde hace varias generaciones. En 1965, Henry Felettig crea el Domaine con dos hectáreas de viñedos y una hectárea de plantas de grosella negra, otro cultivo tradicional de Borgoña. Hasta 1969, las uvas se entregaban a la cooperativa local y solo a partir de esa fecha comienza el primer embotellado propio. En las décadas siguientes, la finca se ha ido ampliando progresivamente con la adquisición de numerosas parcelas en toda la Côte d'Or.
Hoy la propiedad se extiende en total sobre 13 hectáreas y produce una amplia gama de vinos de corte clásico, que bien representan la gran tradición del una semana y se inician en modo espontáneo con levaduras indígenas, pisoteos y remontajes delicados, para favorecer una extracción suave y lenta. El envejecimiento se lleva a cabo en barricas de roble francés durante un período que varía de 14 a 18 meses según las características del vino y de la añada.
El Domaine Gilbert y Christine Felettig está ubicado en el pequeño pueblo de Chambolle-Musigny, joya de la Côte de Nuits, famoso desde hace siglos por sus grandes vinos. Su desarrollo y fama mundial se deben a los antiguos vínculos con la Abadía de Cîteaux y al paciente trabajo de valorización del territorio llevado a cabo por los monjes. Hoy en el municipio de Chambolle-Musigny hay 24 Climat clasificados como Premier Cru y dos Grand Cru: Musigny y Bonnes-Mares. La finca nace de una familia de viticultores presente en estas tierras desde hace varias generaciones. En 1965, Henry Felettig crea el Domaine con dos hectáreas de viñedos y una hectárea de plantas de grosella negra, otro cultivo tradicional de Borgoña. Hasta 1969, las uvas se entregaban a la cooperativa local y solo a partir de esa fecha comienza el primer embotellado propio. En las décadas siguientes, la finca se ha ido ampliando progresivamente con la adquisición de numerosas parcelas en toda la Côte d'Or.
Hoy la propiedad se extiende en total sobre 13 hectáreas y produce una amplia gama de vinos de corte clásico, que bien representan la gran tradición del una semana y se inician en modo espontáneo con levaduras indígenas, pisoteos y remontajes delicados, para favorecer una extracción suave y lenta. El envejecimiento se lleva a cabo en barricas de roble francés durante un período que varía de 14 a 18 meses según las características del vino y de la añada.


