Hankey Bannister
Hankey Bannister es un whisky escocés de rara sofisticación que tiene sus raíces en la tradición y la pasión por la calidad. Su historia comienza en 1757, cuando los fundadores, los socios Hankey y Bannister, decidieron crear un blended que luego conquistaría el mercado internacional por su elegancia y originalidad. La marca es hoy símbolo de un whisky artesanal que continúa siguiendo las huellas de sus fundadores, utilizando aún la misma receta histórica. Situado en el corazón de Escocia, Hankey Bannister representa la excelencia de las Lowlands y las Highlands, zonas renombradas por la producción de whisky de alta calidad. Con una selección escrupulosa de las mejores materias primas, la bodega ha mantenido un perfil distintivo, que la hace apreciada incluso entre los conocedores más exigentes.
El proceso de producción de Hankey Bannister es un perfecto equilibrio entre tradición e innovación. El blend, que se inspira en el original, contiene aproximadamente el 30% de single malt provenientes de destilerías prestigiosas como Balblair, anCnoc, Old Pulteney y Balmenach. Cada ingrediente es seleccionado con atención y trabajado artesanalmente para respetar la receta que ha hecho famoso a la marca. Los whiskies se maduran en barricas de roble durante al menos tres años, durante los cuales desarrollan el carácter único que distingue a Hankey Bannister de otros whiskies escoceses. El master blender es el guardián de esta tradición, capaz de reconocer la mezcla perfecta que sigue la antigua receta, manteniendo inalterado el sabor refinado y la calidad con el tiempo.
El estilo de Hankey Bannister es inconfundible: un whisky equilibrado, rico en matices aromáticos y con un cuerpo suave pero decidido. Su elegancia emerge de la combinación de los maltas provenientes de las diferentes zonas de Escocia, que contribuyen cada una con sus propias características distintivas. El resultado final es un producto complejo pero perfectamente equilibrado, en el que las notas afrutadas y florales se mezclan armoniosamente con los matices ahumados y leñosos de las barricas de roble. Un whisky que, aunque sigue una tradición consolidada, se presenta siempre fresco y actual, capaz de satisfacer incluso a los paladares más exigentes.
Hankey Bannister es un whisky escocés de rara sofisticación que tiene sus raíces en la tradición y la pasión por la calidad. Su historia comienza en 1757, cuando los fundadores, los socios Hankey y Bannister, decidieron crear un blended que luego conquistaría el mercado internacional por su elegancia y originalidad. La marca es hoy símbolo de un whisky artesanal que continúa siguiendo las huellas de sus fundadores, utilizando aún la misma receta histórica. Situado en el corazón de Escocia, Hankey Bannister representa la excelencia de las Lowlands y las Highlands, zonas renombradas por la producción de whisky de alta calidad. Con una selección escrupulosa de las mejores materias primas, la bodega ha mantenido un perfil distintivo, que la hace apreciada incluso entre los conocedores más exigentes.
El proceso de producción de Hankey Bannister es un perfecto equilibrio entre tradición e innovación. El blend, que se inspira en el original, contiene aproximadamente el 30% de single malt provenientes de destilerías prestigiosas como Balblair, anCnoc, Old Pulteney y Balmenach. Cada ingrediente es seleccionado con atención y trabajado artesanalmente para respetar la receta que ha hecho famoso a la marca. Los whiskies se maduran en barricas de roble durante al menos tres años, durante los cuales desarrollan el carácter único que distingue a Hankey Bannister de otros whiskies escoceses. El master blender es el guardián de esta tradición, capaz de reconocer la mezcla perfecta que sigue la antigua receta, manteniendo inalterado el sabor refinado y la calidad con el tiempo.
El estilo de Hankey Bannister es inconfundible: un whisky equilibrado, rico en matices aromáticos y con un cuerpo suave pero decidido. Su elegancia emerge de la combinación de los maltas provenientes de las diferentes zonas de Escocia, que contribuyen cada una con sus propias características distintivas. El resultado final es un producto complejo pero perfectamente equilibrado, en el que las notas afrutadas y florales se mezclan armoniosamente con los matices ahumados y leñosos de las barricas de roble. Un whisky que, aunque sigue una tradición consolidada, se presenta siempre fresco y actual, capaz de satisfacer incluso a los paladares más exigentes.


