Heymann - Lowenstein
Cornelia Heymann y Reinhard Lowenstein pueden presumir de algunos de los viñedos más bellos y sugestivos de toda la Mosela. Su punto de partida es, ante todo, el territorio: terrazas vitícolas talladas en empinadas paredes rocosas de pizarra que caen en picado sobre el río Mosela. Las micro-diferencias de los diversos viñedos son aquí muy determinantes para la producción, tanto que de una única variedad cultivada, el Riesling, se obtienen vinos muy diferentes.
La bodega Heymann-Lowenstein es hoy considerada en el mundo como una de las realidades productivas más interesantes del territorio. Las razones de este éxito se deben a una producción brillante y fuertemente identitaria. En los empinados viñedos, las vendimias se llevan a cabo en noviembre, cuando las uvas han alcanzado una perfecta maduración, beneficiándose durante más de 160 días del ligero calor reflejado por las rocas y el agua del río, capaz de atenuar el clima muy frío del territorio. El trabajo en bodega se inspira en la tradición vinícola del siglo XIX, sin recurrir a la moderna tecnología: prensado suave en contacto con el oxígeno, maceraciónen las pieles, largas sedimentaciones estáticas, fermentaciones espontáneas con levaduras autóctonas y afinamientos sobre las lías finas en barricas de roble. Las fermentaciones se llevan a cabo de manera completa para agotar todo el residuo azucarado presente en el mosto, produciendo vinos secos. Esta práctica, interpretada desde hace mucho como una innovación, se basa en la larga tradición de las familias Heymann y Lowenstein que durante siglos han realizado fermentaciones completas.
Los vinos Heymann-Lowenstein son algunos de los mejores representantes de un estilo moderno de Riesling de la Mosela, en su mayoría vinificados secos. Intensos aromas de fruta se suceden en un conjunto aromático donde la pizarra es la verdadera protagonista, expresándose con profundas vetas minerales. Se trata de botellas que pueden dejarse envejecer en bodega durante años, capaces de desarrollar a lo largo de los años y las décadas una gran complejidad aromática.
Cornelia Heymann y Reinhard Lowenstein pueden presumir de algunos de los viñedos más bellos y sugestivos de toda la Mosela. Su punto de partida es, ante todo, el territorio: terrazas vitícolas talladas en empinadas paredes rocosas de pizarra que caen en picado sobre el río Mosela. Las micro-diferencias de los diversos viñedos son aquí muy determinantes para la producción, tanto que de una única variedad cultivada, el Riesling, se obtienen vinos muy diferentes.
La bodega Heymann-Lowenstein es hoy considerada en el mundo como una de las realidades productivas más interesantes del territorio. Las razones de este éxito se deben a una producción brillante y fuertemente identitaria. En los empinados viñedos, las vendimias se llevan a cabo en noviembre, cuando las uvas han alcanzado una perfecta maduración, beneficiándose durante más de 160 días del ligero calor reflejado por las rocas y el agua del río, capaz de atenuar el clima muy frío del territorio. El trabajo en bodega se inspira en la tradición vinícola del siglo XIX, sin recurrir a la moderna tecnología: prensado suave en contacto con el oxígeno, maceraciónen las pieles, largas sedimentaciones estáticas, fermentaciones espontáneas con levaduras autóctonas y afinamientos sobre las lías finas en barricas de roble. Las fermentaciones se llevan a cabo de manera completa para agotar todo el residuo azucarado presente en el mosto, produciendo vinos secos. Esta práctica, interpretada desde hace mucho como una innovación, se basa en la larga tradición de las familias Heymann y Lowenstein que durante siglos han realizado fermentaciones completas.
Los vinos Heymann-Lowenstein son algunos de los mejores representantes de un estilo moderno de Riesling de la Mosela, en su mayoría vinificados secos. Intensos aromas de fruta se suceden en un conjunto aromático donde la pizarra es la verdadera protagonista, expresándose con profundas vetas minerales. Se trata de botellas que pueden dejarse envejecer en bodega durante años, capaces de desarrollar a lo largo de los años y las décadas una gran complejidad aromática.




