I Sabbioni
De las paredes de la bodega I Sabbioni salen cada año cuatro },{Sabbioni se caracterizan por ser cultivados solo y exclusivamente con una variedad de uva tinta que, dentro del terroir de Emilia-Romagna, encuentra uno de sus hábitats naturales, el Sangiovese. Las vides se cultivan a una altura comprendida entre los 70 y 150 metros sobre el nivel del mar, en un terroir de pendiente media, compuesto principalmente por arcillas rojas y arenas amarillas. El clima es continental, y las altas densidades de plantación, unidas a la cercanía de los racimos al suelo y al uso de formas de cultivo tradicionales, hacen que este entorno sea particularmente adecuado para el cultivo de la uva Sangiovese. Las podas en el viñedo son rigurosamente manuales, al igual que las operaciones de cosecha, en las que las uvas son seleccionadas con extremo cuidado por el equipo de la bodega, asegurándose de elegir solo las mejores. Las decisiones de vinificación están guiadas por la idea de atender cada parcela individual donde se cultiva el Sangiovese, transmitiendo así a cada etiqueta una huella territorial.
De las paredes de la bodega I Sabbioni salen cada año cuatro etiquetas, donde cada una cuenta su propia relación personal, hecha de aromas y sabores, con el Sangiovese, la uva protagonista de toda la gama. Un reconocimiento especial merece el Sangiovese de Romagna “Oriolo”, una joya para saborear con gusto hasta la última gota.
De las paredes de la bodega I Sabbioni salen cada año cuatro },{Sabbioni se caracterizan por ser cultivados solo y exclusivamente con una variedad de uva tinta que, dentro del terroir de Emilia-Romagna, encuentra uno de sus hábitats naturales, el Sangiovese. Las vides se cultivan a una altura comprendida entre los 70 y 150 metros sobre el nivel del mar, en un terroir de pendiente media, compuesto principalmente por arcillas rojas y arenas amarillas. El clima es continental, y las altas densidades de plantación, unidas a la cercanía de los racimos al suelo y al uso de formas de cultivo tradicionales, hacen que este entorno sea particularmente adecuado para el cultivo de la uva Sangiovese. Las podas en el viñedo son rigurosamente manuales, al igual que las operaciones de cosecha, en las que las uvas son seleccionadas con extremo cuidado por el equipo de la bodega, asegurándose de elegir solo las mejores. Las decisiones de vinificación están guiadas por la idea de atender cada parcela individual donde se cultiva el Sangiovese, transmitiendo así a cada etiqueta una huella territorial.
De las paredes de la bodega I Sabbioni salen cada año cuatro etiquetas, donde cada una cuenta su propia relación personal, hecha de aromas y sabores, con el Sangiovese, la uva protagonista de toda la gama. Un reconocimiento especial merece el Sangiovese de Romagna “Oriolo”, una joya para saborear con gusto hasta la última gota.


