Saltar al contenido principal

Jagermeister

Jägermeister es una de las marcas más famosas del mundo de los licores. Son muchos los factores que han contribuido a su incesante éxito: el logo inconfundible, la particular forma de la botella, un gusto inimitable basado en una antigua receta que nunca ha sido modificada y, por último, una capacidad de publicitar el amaro a través de campañas de comunicación siempre coherentes, incisivas y a la altura de los tiempos. Un largo camino que ha permitido a la empresa construir una identidad precisa y reconocible, un claro posicionamiento y un amplio reconocimiento en la sociedad. Hoy en día, Jägermeister es percibido como el amaro por excelencia y, aunque muchos de sus competidores han vivido breves períodos de gloria, esta histórica marca nunca ha conocido momentos de opacidad.

Un resultado que quizás nadie podía imaginar y prever en el momento de su nacimiento. Se trata, de hecho, de un amaro creado para brindar y calentarse después de una jornada de caza. Su inventor tardó muchos años en seleccionar los 56 ingredientes que aún hoy......son la base de su receta. Todo tuvo lugar en Wolfenbüttel, una pequeña ciudad de Baja Sajonia no lejos de Berlín. El logo de Jägermeister proviene de una antigua leyenda. Un cazador llamado Hubertus, famoso por ser particularmente despiadado, un día fue repentinamente sorprendido por una visión profética de un gran ciervo con una cruz entre los cuernos. El episodio lo conmovió tan profundamente que destruyó sus certezas y desde ese día decidió cambiar de vida. Hubertus comenzó a comprometerse a difundir el respeto por la naturaleza y, precisamente por esta obra, se convirtió posteriormente en el santo protector de los cazadores.

Inspirado por esta leyenda, Curt Mast pensó que la historia de Hubertus podría ser perfecta para contar su amaro y decidió adoptar el símbolo del ciervo con la cruz como marca de la empresa. La particular botella, en cambio, nació del deseo de Curt de encontrar un envase robusto, que pudiera resistir los golpes sin romperse, especialmente durante el transporte. Después de 80 años, la botella nunca ha sido cambiada, un signo de una elección que se...

Jägermeister es una de las marcas más famosas del mundo de los licores. Son muchos los factores que han contribuido a su incesante éxito: el logo inconfundible, la particular forma de la botella, un gusto inimitable basado en una antigua receta que nunca ha sido modificada y, por último, una capacidad de publicitar el amaro a través de campañas de comunicación siempre coherentes, incisivas y a la altura de los tiempos. Un largo camino que ha permitido a la empresa construir una identidad precisa y reconocible, un claro posicionamiento y un amplio reconocimiento en la sociedad. Hoy en día, Jägermeister es percibido como el amaro por excelencia y, aunque muchos de sus competidores han vivido breves períodos de gloria, esta histórica marca nunca ha conocido momentos de opacidad.

Un resultado que quizás nadie podía imaginar y prever en el momento de su nacimiento. Se trata, de hecho, de un amaro creado para brindar y calentarse después de una jornada de caza. Su inventor tardó muchos años en seleccionar los 56 ingredientes que aún hoy......son la base de su receta. Todo tuvo lugar en Wolfenbüttel, una pequeña ciudad de Baja Sajonia no lejos de Berlín. El logo de Jägermeister proviene de una antigua leyenda. Un cazador llamado Hubertus, famoso por ser particularmente despiadado, un día fue repentinamente sorprendido por una visión profética de un gran ciervo con una cruz entre los cuernos. El episodio lo conmovió tan profundamente que destruyó sus certezas y desde ese día decidió cambiar de vida. Hubertus comenzó a comprometerse a difundir el respeto por la naturaleza y, precisamente por esta obra, se convirtió posteriormente en el santo protector de los cazadores.

Inspirado por esta leyenda, Curt Mast pensó que la historia de Hubertus podría ser perfecta para contar su amaro y decidió adoptar el símbolo del ciervo con la cruz como marca de la empresa. La particular botella, en cambio, nació del deseo de Curt de encontrar un envase robusto, que pudiera resistir los golpes sin romperse, especialmente durante el transporte. Después de 80 años, la botella nunca ha sido cambiada, un signo de una elección que se...

Jagermeister
El amaro por excelencia