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Johnnie Walker

Johnnie Walker representa una icónica marca de whisky conocida en todo el mundo, convirtiéndose en un culto de la categoría constituyendo la marca de scotch whisky más vendida en absoluto. La sede de la destilería se encuentra en Escocia, precisamente en la ciudad de Kilmarnock, en las Lowlands, aunque sus scotch whisky provienen de todas las principales regiones escocesas. Los orígenes de la destilería se remontan a 1820, cuando John Walker fundó su tienda de comestibles en la High Street de Kilmarnock, con almacén y tienda de vinos y licores. En poco tiempo, el empresario se especializó en la comercialización de whisky y, posteriormente, comenzó a vender blends bajo su propio nombre. A la muerte de John, sus hijos heredaron la marca, ya consolidada, creando en 1865 el primer blend comercial oficial con el nombre de Old Highland Whisky. La propiedad está hoy en manos del importante grupo británico Diageo, un coloso del sector que agrupa algunas de las mejores destilerías de toda Escocia. Entre las ideas geniales de la realidad Johnnie Walker hubo la introducción de la botella cuadrada, útil para aprovechar al máximo las superficies de carga para las exportaciones y para resistir más a las inevitables roturas durante el transporte, además de la elección de aplicar una etiqueta con un ángulo oblicuo de 24°, elemento distintivo de la marca. En 1908 se introdujo el “Striding Man”, el hombre que avanza con paso firme hacia el futuro, que pronto se convirtió en un ícono universalmente conocido por cualquier amante del whisky.

La producción de los whiskies firmados Johnnie Walker comienza con la selección de cebada y trigo escoceses, cereales que son sometidos al proceso de malteado antes de la fermentación. Posteriormente, el fermentado es sometido a una doble destilación en grandes alambiques de cobre, con el consiguiente largo envejecimiento que tiene lugar en barricas de roble durante un período mínimo de 3 años.

Entre los innumerables whiskies de la marca Johnnie Walker, caracterizados por etiquetas de diferentes colores, destacan el ‘Black Label’ 12 Años, el ‘Gold Label Reserve” y el 'Double Black’. Destilados que componen una histórica y gran producción de blended scotch whisky de alta calidad, fruto de antiguas tradiciones y del noble arte de la mezcla.

Johnnie Walker representa una icónica marca de whisky conocida en todo el mundo, convirtiéndose en un culto de la categoría constituyendo la marca de scotch whisky más vendida en absoluto. La sede de la destilería se encuentra en Escocia, precisamente en la ciudad de Kilmarnock, en las Lowlands, aunque sus scotch whisky provienen de todas las principales regiones escocesas. Los orígenes de la destilería se remontan a 1820, cuando John Walker fundó su tienda de comestibles en la High Street de Kilmarnock, con almacén y tienda de vinos y licores. En poco tiempo, el empresario se especializó en la comercialización de whisky y, posteriormente, comenzó a vender blends bajo su propio nombre. A la muerte de John, sus hijos heredaron la marca, ya consolidada, creando en 1865 el primer blend comercial oficial con el nombre de Old Highland Whisky. La propiedad está hoy en manos del importante grupo británico Diageo, un coloso del sector que agrupa algunas de las mejores destilerías de toda Escocia. Entre las ideas geniales de la realidad Johnnie Walker hubo la introducción de la botella cuadrada, útil para aprovechar al máximo las superficies de carga para las exportaciones y para resistir más a las inevitables roturas durante el transporte, además de la elección de aplicar una etiqueta con un ángulo oblicuo de 24°, elemento distintivo de la marca. En 1908 se introdujo el “Striding Man”, el hombre que avanza con paso firme hacia el futuro, que pronto se convirtió en un ícono universalmente conocido por cualquier amante del whisky.

La producción de los whiskies firmados Johnnie Walker comienza con la selección de cebada y trigo escoceses, cereales que son sometidos al proceso de malteado antes de la fermentación. Posteriormente, el fermentado es sometido a una doble destilación en grandes alambiques de cobre, con el consiguiente largo envejecimiento que tiene lugar en barricas de roble durante un período mínimo de 3 años.

Entre los innumerables whiskies de la marca Johnnie Walker, caracterizados por etiquetas de diferentes colores, destacan el ‘Black Label’ 12 Años, el ‘Gold Label Reserve” y el 'Double Black’. Destilados que componen una histórica y gran producción de blended scotch whisky de alta calidad, fruto de antiguas tradiciones y del noble arte de la mezcla.

Johnnie Walker
El Whisky escocés Blended más famoso del mundo