Keber Renato
La bodega de Renato Keber es una histórica realidad productiva del Collio, activa desde 1900 y gestionada a lo largo de los años por 4 generaciones familiares, capaz hoy de revelar una sorprendente vitalidad. Se encuentra en las bellas colinas de Zegla, en el municipio de Cormons, en un territorio capaz de dar vida a algunos de los más grandes vinos blancos italianos. La fortuna de este terroir se debe ante todo a las significativas oscilaciones térmicas y al suelo llamado ponka, constituido por margas arenosas, que constituyen condiciones privilegiadas para la viticultura. El resto lo hace el hombre, con sus competencias, sus tradiciones y su experiencia; elementos que Renato ha demostrado saber gestionar a la perfección.
Los viñedos de la bodega se extienden por aproximadamente 15 hectáreas y se cultivan respetando la agricultura biológica, sin herbicidas y sin productos sistémicos. Las variedades preferidas son las de uva blanca, como Friulano, Ribolla Gialla, Chardonnay, Sauvignon y Pinot Grigio, aunque no faltan variedades de uva tinta como Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Merlot. En bodega las las vinificaciones prevén la fermentación con levaduras autóctonas, maceraciones breves o largas sobre las pieles incluso para los vinos blancos y afinamientos sobre las lías finas en tanques de acero o en barricas de roble. Este enfoque es hijo de la larga tradición del territorio, reinterpretada con gran escrupulosidad, seriedad y competencia.
Los vinos de Renato Keber son la expresión auténtica e intensa del Collio. Frescura, mineralidad y carácter. Cada etiqueta parece expresar al máximo la combinación entre las peculiaridades de la variedad de uva y las del territorio, según diferentes declinaciones. Entre las variedades en las que la bodega, en los últimos años, ha concentrado sus mayores esfuerzos destaca el Friulano, considerado por Renato como el gran autóctono de su tierra, dotado de potencialidades aún por descubrir plenamente. Este es el desafío del viticultor Renato Keber y de su familia: interpretar al mejor cada variedad de uva típica, ofreciendo también un vistazo auténtico y veraz del territorio.
La bodega de Renato Keber es una histórica realidad productiva del Collio, activa desde 1900 y gestionada a lo largo de los años por 4 generaciones familiares, capaz hoy de revelar una sorprendente vitalidad. Se encuentra en las bellas colinas de Zegla, en el municipio de Cormons, en un territorio capaz de dar vida a algunos de los más grandes vinos blancos italianos. La fortuna de este terroir se debe ante todo a las significativas oscilaciones térmicas y al suelo llamado ponka, constituido por margas arenosas, que constituyen condiciones privilegiadas para la viticultura. El resto lo hace el hombre, con sus competencias, sus tradiciones y su experiencia; elementos que Renato ha demostrado saber gestionar a la perfección.
Los viñedos de la bodega se extienden por aproximadamente 15 hectáreas y se cultivan respetando la agricultura biológica, sin herbicidas y sin productos sistémicos. Las variedades preferidas son las de uva blanca, como Friulano, Ribolla Gialla, Chardonnay, Sauvignon y Pinot Grigio, aunque no faltan variedades de uva tinta como Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Merlot. En bodega las las vinificaciones prevén la fermentación con levaduras autóctonas, maceraciones breves o largas sobre las pieles incluso para los vinos blancos y afinamientos sobre las lías finas en tanques de acero o en barricas de roble. Este enfoque es hijo de la larga tradición del territorio, reinterpretada con gran escrupulosidad, seriedad y competencia.
Los vinos de Renato Keber son la expresión auténtica e intensa del Collio. Frescura, mineralidad y carácter. Cada etiqueta parece expresar al máximo la combinación entre las peculiaridades de la variedad de uva y las del territorio, según diferentes declinaciones. Entre las variedades en las que la bodega, en los últimos años, ha concentrado sus mayores esfuerzos destaca el Friulano, considerado por Renato como el gran autóctono de su tierra, dotado de potencialidades aún por descubrir plenamente. Este es el desafío del viticultor Renato Keber y de su familia: interpretar al mejor cada variedad de uva típica, ofreciendo también un vistazo auténtico y veraz del territorio.












