Le Calle
Persiguiendo una visión productiva sostenible y genuina, la finca toscana Le Calle propone expresiones de notable autenticidad que reflejan fielmente las características del territorio de Montecucco. Estamos en las colinas de Poggi del Sasso, en la provincia de Grosseto, entre el Monte Amiata y la Maremma Toscana, área donde la familia Catocci ha desarrollado de generación en generación un profundo conocimiento del territorio y una fuerte competencia en la agricultura y en el oficio agriturístico, otra importante actividad para la familia. El nombre Le Calle deriva del apelativo de uno de los terrenos cultivados por la finca. Como se mencionó, además de la actividad enológica, los Catocci se dedican a la cría de ganado bovino y ovino, a la producción de aceite y a la hospitalidad, gracias a espléndidas estructuras inmersas en el verde de la campiña toscana.
La realidad agrícola Le Calle dispone de 80 hectáreas en total, de las cuales 7 están dedicadas a la vid y cultivadas con las variedades tradicionales del área: Sangiovese en primer lugar, pero también Ciliegiolo, Canaiolo y Vermentino. Las hileras, conducidas a régimen biológico certificado, están localizados a una altitud comprendida entre los 320 y los 330 metros sobre el nivel del mar con exposición de sureste a suroeste. Los suelos son de textura media y las formas de cultivo adoptadas son el cordón speronado y el guyot simple. Una vez que las uvas han alcanzado el grado adecuado de maduración, se procede con la cosecha manual, seguida de las fermentaciones que se realizan principalmente en tanques de acero inoxidable gracias a la única intervención de las levaduras indígenas. Hace excepción el Dolce ‘Beccaccio’ que fermenta durante 3 años en pequeños barriles de madera de castaño.
La producción de la bodega familiar Le Calle está fuertemente ligada a la tradición de la zona de Montecucco, con su carácter y sus variedades de uva. Orgullo de la selección es el Montecucco Sangiovese ‘Poggio d’Oro’, un vino tinto con un perfil aromático balsámico y especiado que refleja las cualidades de esta DOCG. Mención especial merece el Dolce ‘Beccaccio’, vino de postre que evoca las características del Vin Santo toscano.
Persiguiendo una visión productiva sostenible y genuina, la finca toscana Le Calle propone expresiones de notable autenticidad que reflejan fielmente las características del territorio de Montecucco. Estamos en las colinas de Poggi del Sasso, en la provincia de Grosseto, entre el Monte Amiata y la Maremma Toscana, área donde la familia Catocci ha desarrollado de generación en generación un profundo conocimiento del territorio y una fuerte competencia en la agricultura y en el oficio agriturístico, otra importante actividad para la familia. El nombre Le Calle deriva del apelativo de uno de los terrenos cultivados por la finca. Como se mencionó, además de la actividad enológica, los Catocci se dedican a la cría de ganado bovino y ovino, a la producción de aceite y a la hospitalidad, gracias a espléndidas estructuras inmersas en el verde de la campiña toscana.
La realidad agrícola Le Calle dispone de 80 hectáreas en total, de las cuales 7 están dedicadas a la vid y cultivadas con las variedades tradicionales del área: Sangiovese en primer lugar, pero también Ciliegiolo, Canaiolo y Vermentino. Las hileras, conducidas a régimen biológico certificado, están localizados a una altitud comprendida entre los 320 y los 330 metros sobre el nivel del mar con exposición de sureste a suroeste. Los suelos son de textura media y las formas de cultivo adoptadas son el cordón speronado y el guyot simple. Una vez que las uvas han alcanzado el grado adecuado de maduración, se procede con la cosecha manual, seguida de las fermentaciones que se realizan principalmente en tanques de acero inoxidable gracias a la única intervención de las levaduras indígenas. Hace excepción el Dolce ‘Beccaccio’ que fermenta durante 3 años en pequeños barriles de madera de castaño.
La producción de la bodega familiar Le Calle está fuertemente ligada a la tradición de la zona de Montecucco, con su carácter y sus variedades de uva. Orgullo de la selección es el Montecucco Sangiovese ‘Poggio d’Oro’, un vino tinto con un perfil aromático balsámico y especiado que refleja las cualidades de esta DOCG. Mención especial merece el Dolce ‘Beccaccio’, vino de postre que evoca las características del Vin Santo toscano.


