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Los Arango

El nombre Los Arango nace como homenaje a Doroteo Arango, mejor conocido como Pancho Villa, uno de los más grandes héroes de la Revolución mexicana. Este tequila se produce en el estado de Guanajuato, en la histórica Hacienda Corralejo, una finca construida en 1700 y situada justo fuera de Pénjamo. La destilería está inmersa en un paisaje caracterizado por extensiones de agave azul y el icónico árbol Sabino, símbolo de la región. Fuera de las paredes de ladrillo de la Hacienda, el México más auténtico cobra vida con mercados coloridos, aromas especiados y tradiciones centenarias que contribuyen a darle a cada botella el carácter de una tierra viva y vibrante. Enmarcada en el panorama nacional, Los Arango representa una realidad de excelencia que se distingue por el profundo vínculo con sus orígenes y por la voluntad de honrar la historia y la cultura mexicana, celebrando los momentos de triunfo de la vida a través de un producto artesanal único.

El trabajo comienza en los campos, donde el agave azul weber se cultiva con cuidado hasta alcanzar la madurez, después de un ciclo que dura de 8 a 12 años. La cosecha se realiza exclusivamente a mano, una operación que garantiza el máximo respeto por la planta y por el territorio. Después de la cosecha, los corazones del agave se someten a una lenta cocción en hornos de adobe durante aproximadamente 38 horas, seguida de un reposo de 12 horas, un proceso que contribuye a desarrollar profundidad y complejidad en los aromas. La fermentación utiliza una levadura seleccionada internamente, y la destilación se lleva a cabo a través del método Charentais de doble destilación, típico de la tradición francesa, que confiere gran fineza al destilado. Cada pequeño lote se embotella directamente en el lugar de producción, en botellas de vidrio soplado acabadas a mano, como testimonio de un arte artesanal que busca la perfección en su imperfección. Esta filosofía productiva fusiona técnicas antiguas y un enfoque contemporáneo, ofreciendo un tequila auténtico, que habla de su territorio.

Entre las curiosidades más fascinantes, destaca la elección de afinar la versión Reposado en barricas ensambladas con tres diferentes tipos de roble, un detalle que otorga matices aromáticos únicos. El resultado es una gama de productos distintivos: el Los Arango Blanco, caracterizada por aromas florales y cítricos, se contrapone a la Reposado, que gracias al contacto con la madera desarrolla notas de especias, agave asado y elegantes notas herbáceas. Cada botella, acabada a mano, se convierte así en una pieza única, expresión de la historia y la pasión que animan esta realidad. Los Arango no es solo tequila, sino un símbolo de identidad cultural que une tradición e innovación, ofreciendo a quien lo elige una experiencia que cuenta el carácter auténtico de México en cada sorbo.

El nombre Los Arango nace como homenaje a Doroteo Arango, mejor conocido como Pancho Villa, uno de los más grandes héroes de la Revolución mexicana. Este tequila se produce en el estado de Guanajuato, en la histórica Hacienda Corralejo, una finca construida en 1700 y situada justo fuera de Pénjamo. La destilería está inmersa en un paisaje caracterizado por extensiones de agave azul y el icónico árbol Sabino, símbolo de la región. Fuera de las paredes de ladrillo de la Hacienda, el México más auténtico cobra vida con mercados coloridos, aromas especiados y tradiciones centenarias que contribuyen a darle a cada botella el carácter de una tierra viva y vibrante. Enmarcada en el panorama nacional, Los Arango representa una realidad de excelencia que se distingue por el profundo vínculo con sus orígenes y por la voluntad de honrar la historia y la cultura mexicana, celebrando los momentos de triunfo de la vida a través de un producto artesanal único.

El trabajo comienza en los campos, donde el agave azul weber se cultiva con cuidado hasta alcanzar la madurez, después de un ciclo que dura de 8 a 12 años. La cosecha se realiza exclusivamente a mano, una operación que garantiza el máximo respeto por la planta y por el territorio. Después de la cosecha, los corazones del agave se someten a una lenta cocción en hornos de adobe durante aproximadamente 38 horas, seguida de un reposo de 12 horas, un proceso que contribuye a desarrollar profundidad y complejidad en los aromas. La fermentación utiliza una levadura seleccionada internamente, y la destilación se lleva a cabo a través del método Charentais de doble destilación, típico de la tradición francesa, que confiere gran fineza al destilado. Cada pequeño lote se embotella directamente en el lugar de producción, en botellas de vidrio soplado acabadas a mano, como testimonio de un arte artesanal que busca la perfección en su imperfección. Esta filosofía productiva fusiona técnicas antiguas y un enfoque contemporáneo, ofreciendo un tequila auténtico, que habla de su territorio.

Entre las curiosidades más fascinantes, destaca la elección de afinar la versión Reposado en barricas ensambladas con tres diferentes tipos de roble, un detalle que otorga matices aromáticos únicos. El resultado es una gama de productos distintivos: el Los Arango Blanco, caracterizada por aromas florales y cítricos, se contrapone a la Reposado, que gracias al contacto con la madera desarrolla notas de especias, agave asado y elegantes notas herbáceas. Cada botella, acabada a mano, se convierte así en una pieza única, expresión de la historia y la pasión que animan esta realidad. Los Arango no es solo tequila, sino un símbolo de identidad cultural que une tradición e innovación, ofreciendo a quien lo elige una experiencia que cuenta el carácter auténtico de México en cada sorbo.

Los Arango
Una empresa histórica y el Tequila para Pancho Villa