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Marabino

La bodega Marabino es una joven y dinámica realidad del Val di Noto, en el corazón de las denominaciones de Eloro y Noto, nacida en 2002 de la pasión de algunos empresarios siracusanos. La vocación de la bodega está dirigida a la producción de vinos autóctonos del territorio: una lengua de tierra de altísima vocación vinícola en el extremo sur de Sicilia.

En la contrada llamada 'Buonivini', la moderna bodega se asoma a 30 hectáreas de propiedad, caracterizada por una rica variedad de terrenos: blanco calcáreo, rojo mediterráneo y negro arcilloso. Los viñedos están sujetos a diferentes exposiciones y a un clima cálido y árido, con temperaturas estivales que superan los 30°C, provocando altas concentraciones azucaradas en los racimos, junto a fenómenos de pasificación. Los viñedos más viejos, de más de 40 años, están cultivados en alberello pechinese, mientras que las nuevas plantaciones son en espaldera.

La filosofía productiva de la bodega Marabino se basa en dos pilares imprescindibles: preferencia por las variedades autóctonas y máximo respeto por el territorio. Por esto se ha adoptado una conducción biodinámica de los viñedos y, en bodega, las intervenciones son reducidas al mínimo. Así nacen vinos típicos y genuinos, grandísimas expresiones de una tierra maravillosa y llena de sol. 

La bodega Marabino es una joven y dinámica realidad del Val di Noto, en el corazón de las denominaciones de Eloro y Noto, nacida en 2002 de la pasión de algunos empresarios siracusanos. La vocación de la bodega está dirigida a la producción de vinos autóctonos del territorio: una lengua de tierra de altísima vocación vinícola en el extremo sur de Sicilia.

En la contrada llamada 'Buonivini', la moderna bodega se asoma a 30 hectáreas de propiedad, caracterizada por una rica variedad de terrenos: blanco calcáreo, rojo mediterráneo y negro arcilloso. Los viñedos están sujetos a diferentes exposiciones y a un clima cálido y árido, con temperaturas estivales que superan los 30°C, provocando altas concentraciones azucaradas en los racimos, junto a fenómenos de pasificación. Los viñedos más viejos, de más de 40 años, están cultivados en alberello pechinese, mientras que las nuevas plantaciones son en espaldera.

La filosofía productiva de la bodega Marabino se basa en dos pilares imprescindibles: preferencia por las variedades autóctonas y máximo respeto por el territorio. Por esto se ha adoptado una conducción biodinámica de los viñedos y, en bodega, las intervenciones son reducidas al mínimo. Así nacen vinos típicos y genuinos, grandísimas expresiones de una tierra maravillosa y llena de sol. 

Marabino
Los vinos autóctonos del Val di Noto: tierra de sol y pasión