Marengo Mario
Respetar la tradición: una necesidad que vuelve a afirmarse con fuerza (no solo en el mundo del vino), casi como un homenaje a un pasado que nos ha formado y a tomar conciencia de quienes vinieron antes. Para Mario Marengo es todo mucho más sencillo: el pasado convive con el presente, en una práctica agrícola y vinícola que nunca ha cambiado. Marco hoy es respetado y aclamado como uno de los hombres del vino más talentosos, calmados y rigurosos de La Morra, fuerte de los genes del vigneron inherentes en el ADN paterno y en el de las generaciones anteriores que fundaron esta realidad vinícola a las puertas del siglo XX. En el corazón de La Morra, con un total de 7 hectáreas de viñedos ubicados en los mejores cru del territorio, se sigue persiguiendo la idea de dar vida a vinos inequívocamente de territorio: unos 'Barolo de Barolo', en continuidad con los que hacía el padre y antes el abuelo. ¿Único cambio? El uso de barricas en la bodega para la larga crianza del Nebbiolo, ¡pero no te preocupes!, el uso es más que parsimonioso, prácticamente inobservable en el cáliz final, sin excesos, solo magistral limpieza.
La bodega Mario Marengo tiene la suerte de poseer viñedos en el municipio de La Morra con exposiciones óptimas, especialmente en Brunate y en Bricco delle Viole, a 350 metros de altitud, orientados principalmente hacia el sur. Además, Eugenia Battaglino, esposa de Marco, se ha unido a la familia Marengo aportando como dote sus viñedos roerinos de Valmaggiore, uno de los terrenos más aptos del Roero, que disfrutan de una excelente insolación durante todo el día.
Además del indiscutible Rey de los vinos del Piemonte, el Barolo, la bodega Mario Marengo se desenvuelve de maravilla con las variedades de uva tinta tradicionales de la región, como el Dolcetto y la Barbera, elaborada con uvas procedentes del viñedo Pugnane en Castiglione Falletto. En el viñedo se practica la lucha integrada, tratando solo con cobre y azufre, mientras que en la bodega se utiliza un pied de cuve para iniciar las fermentaciones. Todas las vinificaciones tienen lugar en tanques de acero inoxidable a temperatura controlada, mientras que para las crianzas se prefieren los contenedores de madera grandes, que permiten obtener vinos de gran elegancia y complejidad, sin perder nunca de vista la tipicidad del territorio.
Respetar la tradición: una necesidad que vuelve a afirmarse con fuerza (no solo en el mundo del vino), casi como un homenaje a un pasado que nos ha formado y a tomar conciencia de quienes vinieron antes. Para Mario Marengo es todo mucho más sencillo: el pasado convive con el presente, en una práctica agrícola y vinícola que nunca ha cambiado. Marco hoy es respetado y aclamado como uno de los hombres del vino más talentosos, calmados y rigurosos de La Morra, fuerte de los genes del vigneron inherentes en el ADN paterno y en el de las generaciones anteriores que fundaron esta realidad vinícola a las puertas del siglo XX. En el corazón de La Morra, con un total de 7 hectáreas de viñedos ubicados en los mejores cru del territorio, se sigue persiguiendo la idea de dar vida a vinos inequívocamente de territorio: unos 'Barolo de Barolo', en continuidad con los que hacía el padre y antes el abuelo. ¿Único cambio? El uso de barricas en la bodega para la larga crianza del Nebbiolo, ¡pero no te preocupes!, el uso es más que parsimonioso, prácticamente inobservable en el cáliz final, sin excesos, solo magistral limpieza.
La bodega Mario Marengo tiene la suerte de poseer viñedos en el municipio de La Morra con exposiciones óptimas, especialmente en Brunate y en Bricco delle Viole, a 350 metros de altitud, orientados principalmente hacia el sur. Además, Eugenia Battaglino, esposa de Marco, se ha unido a la familia Marengo aportando como dote sus viñedos roerinos de Valmaggiore, uno de los terrenos más aptos del Roero, que disfrutan de una excelente insolación durante todo el día.
Además del indiscutible Rey de los vinos del Piemonte, el Barolo, la bodega Mario Marengo se desenvuelve de maravilla con las variedades de uva tinta tradicionales de la región, como el Dolcetto y la Barbera, elaborada con uvas procedentes del viñedo Pugnane en Castiglione Falletto. En el viñedo se practica la lucha integrada, tratando solo con cobre y azufre, mientras que en la bodega se utiliza un pied de cuve para iniciar las fermentaciones. Todas las vinificaciones tienen lugar en tanques de acero inoxidable a temperatura controlada, mientras que para las crianzas se prefieren los contenedores de madera grandes, que permiten obtener vinos de gran elegancia y complejidad, sin perder nunca de vista la tipicidad del territorio.













