Mezcales Milagrito México
La destilería Mezcales Milagrito que produce el célebre mezcal Enmascarado se encuentra en México, en la patria de este licor, la región de Oaxaca. Entre sus muros fluye desde hace siglos la tradición artesanal de la familia Hernández, que, asentada en Santiago Matatlán, ha utilizado siempre como materia prima el agave autóctono de la variedad Vivipara, dejándolo crecer de 7 a 10 años alcanzando una plena maduración. El corazón de la planta, la piña, se cocina en hornos de piedra y se prensa en molinos cuya fuerza motriz proviene del movimiento de los caballos; el jugo que se extrae se destila, así, dos veces en alambiques de cobre. Es Don Guillermo Abad Hernandez quien sigue el proceso, de duración más breve en comparación con el de producir tequila y otorgando al mezcal un sabor más ahumado. Junto a este sabor, más pronunciado en la edición del Enmascarado al 54% en comparación con el de 45%, también se pueden percibir notas más vegetales, garantizadas, en el caso del segundo tipo de mezcal, por una dilución previa al embotellado. El nombre Enmascarado – “Héroe Enmascarado” – es un tributo a los luchadores mexicanos enmascarados para simbolizar el sabor fuerte y decidido de un destilado que representa desde hace siglos la cultura mexicana.
La destilería Mezcales Milagrito que produce el célebre mezcal Enmascarado se encuentra en México, en la patria de este licor, la región de Oaxaca. Entre sus muros fluye desde hace siglos la tradición artesanal de la familia Hernández, que, asentada en Santiago Matatlán, ha utilizado siempre como materia prima el agave autóctono de la variedad Vivipara, dejándolo crecer de 7 a 10 años alcanzando una plena maduración. El corazón de la planta, la piña, se cocina en hornos de piedra y se prensa en molinos cuya fuerza motriz proviene del movimiento de los caballos; el jugo que se extrae se destila, así, dos veces en alambiques de cobre. Es Don Guillermo Abad Hernandez quien sigue el proceso, de duración más breve en comparación con el de producir tequila y otorgando al mezcal un sabor más ahumado. Junto a este sabor, más pronunciado en la edición del Enmascarado al 54% en comparación con el de 45%, también se pueden percibir notas más vegetales, garantizadas, en el caso del segundo tipo de mezcal, por una dilución previa al embotellado. El nombre Enmascarado – “Héroe Enmascarado” – es un tributo a los luchadores mexicanos enmascarados para simbolizar el sabor fuerte y decidido de un destilado que representa desde hace siglos la cultura mexicana.


