Opificio Nunquam
L’Opificio Nunquam es una realidad toscana que produce una gama de licores, Vermouth y otras especialidades, siguiendo antiguas prácticas artesanales, que permiten obtener productos de alta calidad. La empresa fue fundada en 2007 y se encuentra en el pueblo de Tavola, en la provincia de Prato. El proyecto nació del deseo de revitalizar y valorar las antiguas costumbres del territorio y en particular del famoso Vermouth de Prato, que se vuelve a proponer siguiendo al pie de la letra los ingredientes y el mismo proceso de producción utilizado en 1750. Con el mismo cuidado y respeto por las tradiciones, se elaboran el Herbarum, un antiguo licor a base de hierbas medicinales, y el Alkermes, utilizado sobre todo en repostería para aromatizar los dulces, pero que también forma parte de los ingredientes del reglamento de la Mortadella de Prato IGP.
La idea del Opificio nació de la redescubierta de las raíces históricas del territorio y en particular de los orígenes etruscos. La antigua población del centro de Italia conocía la domesticación de la vid y la producción de vino aún.antes de la dominación romana. La costumbre de cultivar la vid utilizando como tutores las plantas, era típica de la cultura etrusca y en muchos territorios se ha conservado hasta nuestros días con los viñedos en espaldera del área de Aversa y de Spoleto. En la antigüedad el vino se producía con técnicas rudimentarias y siempre era difícil la conservación sin oxidaciones o deterioros cualitativos, que se cubrían utilizando especias, miel y aromas varios. La tradición de la adición de hierbas e infusiones se desarrolló aún más en la época medieval dentro de los monasterios que custodiaron la cultura de la vid y del vino para uso litúrgico.
Los titulares del Opificio Nunquam son Cristina y Fabio, que siguen con minuciosa atención todas las fases de los procesos. El proceso productivo comienza con la selección de las botánicas, cuidadosamente elegidas y compradas a proveedores capaces de garantizar la máxima calidad. Todos los licores son aromatizados de manera absolutamente natural, sin uso de aditivos. Las hierbas y las especias se trabajan con maceración en contenedores de acero
L’Opificio Nunquam es una realidad toscana que produce una gama de licores, Vermouth y otras especialidades, siguiendo antiguas prácticas artesanales, que permiten obtener productos de alta calidad. La empresa fue fundada en 2007 y se encuentra en el pueblo de Tavola, en la provincia de Prato. El proyecto nació del deseo de revitalizar y valorar las antiguas costumbres del territorio y en particular del famoso Vermouth de Prato, que se vuelve a proponer siguiendo al pie de la letra los ingredientes y el mismo proceso de producción utilizado en 1750. Con el mismo cuidado y respeto por las tradiciones, se elaboran el Herbarum, un antiguo licor a base de hierbas medicinales, y el Alkermes, utilizado sobre todo en repostería para aromatizar los dulces, pero que también forma parte de los ingredientes del reglamento de la Mortadella de Prato IGP.
La idea del Opificio nació de la redescubierta de las raíces históricas del territorio y en particular de los orígenes etruscos. La antigua población del centro de Italia conocía la domesticación de la vid y la producción de vino aún.antes de la dominación romana. La costumbre de cultivar la vid utilizando como tutores las plantas, era típica de la cultura etrusca y en muchos territorios se ha conservado hasta nuestros días con los viñedos en espaldera del área de Aversa y de Spoleto. En la antigüedad el vino se producía con técnicas rudimentarias y siempre era difícil la conservación sin oxidaciones o deterioros cualitativos, que se cubrían utilizando especias, miel y aromas varios. La tradición de la adición de hierbas e infusiones se desarrolló aún más en la época medieval dentro de los monasterios que custodiaron la cultura de la vid y del vino para uso litúrgico.
Los titulares del Opificio Nunquam son Cristina y Fabio, que siguen con minuciosa atención todas las fases de los procesos. El proceso productivo comienza con la selección de las botánicas, cuidadosamente elegidas y compradas a proveedores capaces de garantizar la máxima calidad. Todos los licores son aromatizados de manera absolutamente natural, sin uso de aditivos. Las hierbas y las especias se trabajan con maceración en contenedores de acero


