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Peixes

La bodega Peixes representa una de las perlas enológicas de Galicia, de la que es portavoz vitícola. El proyecto nace en 2017 del entusiasmo de Jesús Olivares y Curro Bareño, los mismos viticultores madrileños al mando de otra realidad productiva destacada de la zona: Fedellos do Couto. Los dos productores han identificado cerca del pequeño concello (palabra gallega que identifica un municipio) montañoso de Viana do Bolo, en el sureste de la región, el lugar ideal para el cultivo de la vid. Como es fácil de deducir, la palabra gallega “Peixes” se traduce como “peces”.

Las 6 hectáreas de viñedos cultivados por la bodega están entre las más altas de toda Galicia, situadas entre los 600 y 850 metros sobre el nivel del mar. El clima, oceánico con influencia continental, se caracteriza por las importantes oscilaciones térmicas entre el día y la noche que determinan una gran acumulación de precursores aromáticos, así como una notable frescura de los vinos terminados. En cuanto al aspecto pedológico, los suelos son graníticos con un alto contenido de cuarzo naranja. En este peculiar contexto ambiental, en otro tiempo considerado prohibitivo para la viticultura, Jesús y Curro cultivan las variedades de la tradición gallega, es decir, Mencia, Mouraton, Grao Negro, Garnacha Tintorera, Bastardo y Souson para las uvas tintas y Godello, Doña Blanca, Colgadeira y Palomino para las variedades de uva blanca. La visión agronómica abarca la agricultura sostenible y orgánica, mientras que la práctica de vinificación prevé delicados prensados de racimos enteros, fermentaciones espontáneas llevadas a cabo a baja temperatura, prolongadas maceraciones con las pieles y maduraciones en barricas neutras. Para no privar a los vinos de sus características naturales, los embotellados se realizan sin clarificaciones ni filtraciones.

Las pocas etiquetas propuestas por Peixes son todos vinos tintos, elaborados también con el uso de variedades de uva blanca retomando la antigua tradición de vinificar uvas tintas y blancas juntas. El hilo conductor que une las diferentes botellas es el de la finura y fragancia olfativa, así como lajugosidad y ligereza gustativa. De hecho, el objetivo de los productores es capturar y transmitir el carácter más elegante y armonioso del territorio que han hecho suyo.

La bodega Peixes representa una de las perlas enológicas de Galicia, de la que es portavoz vitícola. El proyecto nace en 2017 del entusiasmo de Jesús Olivares y Curro Bareño, los mismos viticultores madrileños al mando de otra realidad productiva destacada de la zona: Fedellos do Couto. Los dos productores han identificado cerca del pequeño concello (palabra gallega que identifica un municipio) montañoso de Viana do Bolo, en el sureste de la región, el lugar ideal para el cultivo de la vid. Como es fácil de deducir, la palabra gallega “Peixes” se traduce como “peces”.

Las 6 hectáreas de viñedos cultivados por la bodega están entre las más altas de toda Galicia, situadas entre los 600 y 850 metros sobre el nivel del mar. El clima, oceánico con influencia continental, se caracteriza por las importantes oscilaciones térmicas entre el día y la noche que determinan una gran acumulación de precursores aromáticos, así como una notable frescura de los vinos terminados. En cuanto al aspecto pedológico, los suelos son graníticos con un alto contenido de cuarzo naranja. En este peculiar contexto ambiental, en otro tiempo considerado prohibitivo para la viticultura, Jesús y Curro cultivan las variedades de la tradición gallega, es decir, Mencia, Mouraton, Grao Negro, Garnacha Tintorera, Bastardo y Souson para las uvas tintas y Godello, Doña Blanca, Colgadeira y Palomino para las variedades de uva blanca. La visión agronómica abarca la agricultura sostenible y orgánica, mientras que la práctica de vinificación prevé delicados prensados de racimos enteros, fermentaciones espontáneas llevadas a cabo a baja temperatura, prolongadas maceraciones con las pieles y maduraciones en barricas neutras. Para no privar a los vinos de sus características naturales, los embotellados se realizan sin clarificaciones ni filtraciones.

Las pocas etiquetas propuestas por Peixes son todos vinos tintos, elaborados también con el uso de variedades de uva blanca retomando la antigua tradición de vinificar uvas tintas y blancas juntas. El hilo conductor que une las diferentes botellas es el de la finura y fragancia olfativa, así como lajugosidad y ligereza gustativa. De hecho, el objetivo de los productores es capturar y transmitir el carácter más elegante y armonioso del territorio que han hecho suyo.

Peixes
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