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Santa 10

La bodega Santa 10 se encuentra en la zona colinosa al sureste de la ciudad de Siena. La propiedad alberga una villa señorial del siglo XIX, una finca agrícola y antiguas bodegas subterráneas.  En 1994, Gianni Massone decidió retomar las tierras de la familia, dedicándose al cultivo de viñedos, olivares y cultivos de cereales. En 2000 decidió renovar los viejos viñedos de más de 50 años de antigüedad con nuevas plantaciones de diseño más moderno. La elección de las variedades de uva recayó en las variedades autóctonas típicas del territorio, en particular Sangiovese, Canaiolo, Ciliegiolo, Colorino, Trebbiano, además de algunas parcelas dedicadas a variedades internacionales de uva tinta: Petit Verdot, Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon. En 2007 salieron las primeras botellas con la marca Santa 10, que hoy produce alrededor de 8.000 botellas, muy apreciadas por los aficionados en busca de sabores antiguos y auténticos.

Los viñedos se cultivan a una altitud de aproximadamente 320 metros, en suelos de antigua origen marina, compuestos principalmente de arenas y arcillas. La gestión agronómica se lleva a cabo de acuerdo con los principios de la agricultura biológica, en armonía con el entorno circundante. La filosofía está orientada a la conservación del hábitat natural inmaculado y de una biodiversidad cada vez más rica. En el viñedo no se utilizan herbicidas, pesticidas, productos y fertilizantes químicos. Los suelos entre las hileras se trabajan de manera no invasiva para favorecer la vitalidad natural del suelo. La misma atención que se reserva al viñedo se aplica también en la bodega, donde las vinificaciones se llevan a cabo utilizando solo levaduras autóctonas, sin control de temperaturas, sin uso de bombas y con embotellados realizados sin filtraciones.

Las fermentaciones se llevan a cabo de manera muy simple, utilizando los tanques de acero presentes en las viejas bodegas subterráneas. Los vinos maduran durante un período que va de 12 a 24 meses en barricas de roble de diferentes formatos, que van de 5 a 10 hectolitros. Antes de la comercialización, los vinos se afinan durante al menos 12 meses en botella, para alcanzar la plena madurez expresiva. El resultado es una gama de etiquetas que interpretan de manera fiel a las mejores costumbres del territorio.

La bodega Santa 10 se encuentra en la zona colinosa al sureste de la ciudad de Siena. La propiedad alberga una villa señorial del siglo XIX, una finca agrícola y antiguas bodegas subterráneas.  En 1994, Gianni Massone decidió retomar las tierras de la familia, dedicándose al cultivo de viñedos, olivares y cultivos de cereales. En 2000 decidió renovar los viejos viñedos de más de 50 años de antigüedad con nuevas plantaciones de diseño más moderno. La elección de las variedades de uva recayó en las variedades autóctonas típicas del territorio, en particular Sangiovese, Canaiolo, Ciliegiolo, Colorino, Trebbiano, además de algunas parcelas dedicadas a variedades internacionales de uva tinta: Petit Verdot, Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon. En 2007 salieron las primeras botellas con la marca Santa 10, que hoy produce alrededor de 8.000 botellas, muy apreciadas por los aficionados en busca de sabores antiguos y auténticos.

Los viñedos se cultivan a una altitud de aproximadamente 320 metros, en suelos de antigua origen marina, compuestos principalmente de arenas y arcillas. La gestión agronómica se lleva a cabo de acuerdo con los principios de la agricultura biológica, en armonía con el entorno circundante. La filosofía está orientada a la conservación del hábitat natural inmaculado y de una biodiversidad cada vez más rica. En el viñedo no se utilizan herbicidas, pesticidas, productos y fertilizantes químicos. Los suelos entre las hileras se trabajan de manera no invasiva para favorecer la vitalidad natural del suelo. La misma atención que se reserva al viñedo se aplica también en la bodega, donde las vinificaciones se llevan a cabo utilizando solo levaduras autóctonas, sin control de temperaturas, sin uso de bombas y con embotellados realizados sin filtraciones.

Las fermentaciones se llevan a cabo de manera muy simple, utilizando los tanques de acero presentes en las viejas bodegas subterráneas. Los vinos maduran durante un período que va de 12 a 24 meses en barricas de roble de diferentes formatos, que van de 5 a 10 hectolitros. Antes de la comercialización, los vinos se afinan durante al menos 12 meses en botella, para alcanzar la plena madurez expresiva. El resultado es una gama de etiquetas que interpretan de manera fiel a las mejores costumbres del territorio.

Santa 10
El gusto auténtico de los grandes vinos toscanos