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Tenuta di Ghizzano

La familia Venerosi llegó a Ghizzano a finales del siglo XIV, decidió comprar las diversas fincas que hoy constituyen la estructura empresarial, y comenzó a producir aceite y vino. Durante muchos siglos, la Tenuta produjo vinos en la tradición, manteniendo inalterada una calidad sólida y segura, sin embargo, nunca osó, nunca intentó mover el obstáculo más alto. Fue con Pierfrancesco en los años 80 que la empresa dio el salto de calidad: él, yendo contra corriente, decidió invertir en el viñedo y en la bodega para intentar producir un vino único, capaz de enfrentar el mercado y de llevar alto el nombre de la Tenuta di Ghizzano.

Así nació, en 1985, el Veneroso, el primer vino de la Tenuta, que lleva el nombre del antepasado Veneroso Venerosi que primero dio alma y cuerpo a la campaña y a la Tenuta. Hoy la Tenuta ha dado pasos de gigante y cuenta con 350 hectáreas de propiedad, de las cuales 20 son viñedo, 20 son olivares, 150 son cultivos de cereales y el resto son bosques y álamos. Desde 2003, además, se siguen los dictados de la agricultura orgánica, mientras que desde 2006 se hacomenzado a adoptar una agricultura biodinámica.

Esta espléndida realidad de las Colinas Pisanas es conducida con un enfoque seguro por Ginevra Venerosi, que ha logrado dar una impronta única a esta bodega. El esquema básico de la producción enológica prevé una plena madurez del fruto, una extracción tánica calibrada y una adecuada maduración en barricas de madera de pequeño tamaño. Todo ello rodeado de un decidido impulso natural, debido a las conversiones a lo orgánico y al biodinámico que han caracterizado las decisiones empresariales de los últimos años. Una gran bodega, que ha sabido conciliar las elecciones ecológicas con un estilo territorial muy personal.

La familia Venerosi llegó a Ghizzano a finales del siglo XIV, decidió comprar las diversas fincas que hoy constituyen la estructura empresarial, y comenzó a producir aceite y vino. Durante muchos siglos, la Tenuta produjo vinos en la tradición, manteniendo inalterada una calidad sólida y segura, sin embargo, nunca osó, nunca intentó mover el obstáculo más alto. Fue con Pierfrancesco en los años 80 que la empresa dio el salto de calidad: él, yendo contra corriente, decidió invertir en el viñedo y en la bodega para intentar producir un vino único, capaz de enfrentar el mercado y de llevar alto el nombre de la Tenuta di Ghizzano.

Así nació, en 1985, el Veneroso, el primer vino de la Tenuta, que lleva el nombre del antepasado Veneroso Venerosi que primero dio alma y cuerpo a la campaña y a la Tenuta. Hoy la Tenuta ha dado pasos de gigante y cuenta con 350 hectáreas de propiedad, de las cuales 20 son viñedo, 20 son olivares, 150 son cultivos de cereales y el resto son bosques y álamos. Desde 2003, además, se siguen los dictados de la agricultura orgánica, mientras que desde 2006 se hacomenzado a adoptar una agricultura biodinámica.

Esta espléndida realidad de las Colinas Pisanas es conducida con un enfoque seguro por Ginevra Venerosi, que ha logrado dar una impronta única a esta bodega. El esquema básico de la producción enológica prevé una plena madurez del fruto, una extracción tánica calibrada y una adecuada maduración en barricas de madera de pequeño tamaño. Todo ello rodeado de un decidido impulso natural, debido a las conversiones a lo orgánico y al biodinámico que han caracterizado las decisiones empresariales de los últimos años. Una gran bodega, que ha sabido conciliar las elecciones ecológicas con un estilo territorial muy personal.

Tenuta di Ghizzano
Una histórica bodega de las Colinas Pisanas: vinos intensos e intrigantes, de agricultura biodinámica