Tenuta La Piccola
La Tenuta La Piccola, de propiedad de la familia Fontana desde los años sesenta, está situada en el corazón de Emilia, entre Reggio Emilia y Parma; las 25 hectáreas de viñedos se encuentran a orillas del río Enza, a una altitud de 105 metros y disfrutan de condiciones climáticas y geológicas óptimas para el cultivo de las uvas. La variedad de uva característica de esta zona es el Lambrusco Picol Ross, del cual se obtiene el famoso vino espumoso y aromático que lleva el mismo nombre, al que la empresa ha añadido una selección muy cuidadosa de variedades internacionales. En los años noventa, el propietario Licinio Fontana, después de realizar algunos viajes a Borgoña, Toscana y Alto Adige, decide transformar la empresa, estableciendo estrictos parámetros de producción que combinan innovaciones tecnológicas con métodos tradicionales, con el fin de producir vinos que prioricen la calidad sobre la cantidad.
Es un equipo joven y dinámico, lleno de entusiasmo, liderado por el joven enólogo Giulio Davoli, el cual se encarga hoy de la organización de la empresa que, sin embargo, no podría prescindir de la valiosa labor y colaboración de hábiles
cantineros y hombres de viña de gran experiencia.La Tenuta La Piccola, de propiedad de la familia Fontana desde los años sesenta, está situada en el corazón de Emilia, entre Reggio Emilia y Parma; las 25 hectáreas de viñedos se encuentran a orillas del río Enza, a una altitud de 105 metros y disfrutan de condiciones climáticas y geológicas óptimas para el cultivo de las uvas. La variedad de uva característica de esta zona es el Lambrusco Picol Ross, del cual se obtiene el famoso vino espumoso y aromático que lleva el mismo nombre, al que la empresa ha añadido una selección muy cuidadosa de variedades internacionales. En los años noventa, el propietario Licinio Fontana, después de realizar algunos viajes a Borgoña, Toscana y Alto Adige, decide transformar la empresa, estableciendo estrictos parámetros de producción que combinan innovaciones tecnológicas con métodos tradicionales, con el fin de producir vinos que prioricen la calidad sobre la cantidad.
Es un equipo joven y dinámico, lleno de entusiasmo, liderado por el joven enólogo Giulio Davoli, el cual se encarga hoy de la organización de la empresa que, sin embargo, no podría prescindir de la valiosa labor y colaboración de hábiles
cantineros y hombres de viña de gran experiencia.

