Torresano
Tomas Torresano es un viticultor español emergente que con métodos sostenibles y artesanales dirige la pequeña bodega familiar situada en La Puebla de Almoradiel, en la región vitivinícola de Castilla La Mancha. La filosofía productiva adoptada por Tomas se basa en pequeñas vinificaciones parcelarias realizadas a mano, sin ningún tipo de intervención correctiva, minimizando al mismo tiempo los trasiegos para no estresar los vinos. El cuidado dedicado a cada micro-vinificación es meticuloso y amoroso, orientado a favorecer la autenticidad expresiva de la parcela de origen.
Las pocas hectáreas cultivadas disponibles en la finca Torresano están dedicadas principalmente a la variedad autóctona de uva blanca Airén, acompañada de Garnacha, Tinto de Pampana Blanca, nombre local para el Tinto Velasco, y Cencibel, clon de Tempranillo, todas variedades tradicionales del territorio. Las cepas, en parte muy viejas, están situadas a altitudes elevadas que rozan los 700 metros sobre el nivel del mar y se manejan según una agricultura sostenible basada en la viticultura regenerativa, una visión agronómicaque enmarca el viñedo como un complejo ecosistema al que debe devolverse lo que la cultivación sustrae. Las cosechas se realizan a mano por la noche para evitar llevar racimos sobrecalentados a la bodega, donde las fermentaciones ocurren espontáneamente en cubas de acero inoxidable, a menudo acompañadas de largas maceraciones en las pieles incluso para las uvas blancas. También las maduraciones tienen lugar en acero y junto a los vinos tranquilos, Tomas elabora vinos espumosos vivos siguiendo el Método Ancestral, que prevé la toma de espuma espontánea en botella a través de la introducción del mosto-vino aún no completamente transformado. Durante todo el proceso de producción se excluye el recurso a operaciones de clarificación o filtración.
La producción de la bodega de Tomas Torresano es muy limitada, con cada etiqueta que nunca supera los 1.000 ejemplares liberados por cosecha. La selección incluye vinos tintos, rosados, espumosos y naranjas de gran carácter, verdadera expresión de la parcela y de la variedad de origen.
Tomas Torresano es un viticultor español emergente que con métodos sostenibles y artesanales dirige la pequeña bodega familiar situada en La Puebla de Almoradiel, en la región vitivinícola de Castilla La Mancha. La filosofía productiva adoptada por Tomas se basa en pequeñas vinificaciones parcelarias realizadas a mano, sin ningún tipo de intervención correctiva, minimizando al mismo tiempo los trasiegos para no estresar los vinos. El cuidado dedicado a cada micro-vinificación es meticuloso y amoroso, orientado a favorecer la autenticidad expresiva de la parcela de origen.
Las pocas hectáreas cultivadas disponibles en la finca Torresano están dedicadas principalmente a la variedad autóctona de uva blanca Airén, acompañada de Garnacha, Tinto de Pampana Blanca, nombre local para el Tinto Velasco, y Cencibel, clon de Tempranillo, todas variedades tradicionales del territorio. Las cepas, en parte muy viejas, están situadas a altitudes elevadas que rozan los 700 metros sobre el nivel del mar y se manejan según una agricultura sostenible basada en la viticultura regenerativa, una visión agronómicaque enmarca el viñedo como un complejo ecosistema al que debe devolverse lo que la cultivación sustrae. Las cosechas se realizan a mano por la noche para evitar llevar racimos sobrecalentados a la bodega, donde las fermentaciones ocurren espontáneamente en cubas de acero inoxidable, a menudo acompañadas de largas maceraciones en las pieles incluso para las uvas blancas. También las maduraciones tienen lugar en acero y junto a los vinos tranquilos, Tomas elabora vinos espumosos vivos siguiendo el Método Ancestral, que prevé la toma de espuma espontánea en botella a través de la introducción del mosto-vino aún no completamente transformado. Durante todo el proceso de producción se excluye el recurso a operaciones de clarificación o filtración.
La producción de la bodega de Tomas Torresano es muy limitada, con cada etiqueta que nunca supera los 1.000 ejemplares liberados por cosecha. La selección incluye vinos tintos, rosados, espumosos y naranjas de gran carácter, verdadera expresión de la parcela y de la variedad de origen.









