VikeVike
La bodega VikeVike nace en Barbagia de la pasión de Simone Sedilesu, joven viticultor de Mamoiada. Crecido entre las viñas, Simone aprendió el arte de la vinificación de su padre y de su abuelo, transformando esta herencia en una verdadera vocación profesional. Después de graduarse en enología y de varias experiencias en el extranjero, en 2015 fundó esta bodega, con el objetivo de sorprender y involucrar a quienes prueban sus vinos. VikeVike, que en el dialecto local significa “Mira Mira”, expresa la maravilla que Simone desea suscitar en cada copa.
Vike Vike gestiona todos los hectáreas con régimen biológico certificado, con una producción anual de aproximadamente 25.000 botellas. Cada viña, llamada “Ghirada”, representa una parcela única trabajada individualmente, en respeto a las características y la historia de cada suelo. Los viñedos, situados entre 500 y 900 metros de altitud sobre terrenos graníticos, se benefician de oscilaciones térmicas significativas que favorecen frescura y tensión en los vinos. La filosofía de VikeVike se basa en el respeto del territorio con el objetivo de producir vinos sinceros e identitarios.
En la bodega VikeVike conduce fermentaciones espontáneas, sin adición de sulfitos, con extracciones muy delicadas para mantener la placentera experiencia de beber, mientras que para el afinamiento se utilizan grandes barricas de roble. Los vinos de la bodega quieren expresar una nueva visión de Barbagia: el Cannonau cambia de rostro y se vuelve ágil y fresco, con taninos suaves y acidez marcada. La misión de Simone es obtener vinos frescos y atractivos, sin comprometer la autenticidad del territorio de origen. Cada vino cuenta la historia de un solo viñedo y la pasión por la vinificación artesanal, capaz de ofrecer una experiencia auténtica del corazón de Cerdeña.
La bodega VikeVike nace en Barbagia de la pasión de Simone Sedilesu, joven viticultor de Mamoiada. Crecido entre las viñas, Simone aprendió el arte de la vinificación de su padre y de su abuelo, transformando esta herencia en una verdadera vocación profesional. Después de graduarse en enología y de varias experiencias en el extranjero, en 2015 fundó esta bodega, con el objetivo de sorprender y involucrar a quienes prueban sus vinos. VikeVike, que en el dialecto local significa “Mira Mira”, expresa la maravilla que Simone desea suscitar en cada copa.
Vike Vike gestiona todos los hectáreas con régimen biológico certificado, con una producción anual de aproximadamente 25.000 botellas. Cada viña, llamada “Ghirada”, representa una parcela única trabajada individualmente, en respeto a las características y la historia de cada suelo. Los viñedos, situados entre 500 y 900 metros de altitud sobre terrenos graníticos, se benefician de oscilaciones térmicas significativas que favorecen frescura y tensión en los vinos. La filosofía de VikeVike se basa en el respeto del territorio con el objetivo de producir vinos sinceros e identitarios.
En la bodega VikeVike conduce fermentaciones espontáneas, sin adición de sulfitos, con extracciones muy delicadas para mantener la placentera experiencia de beber, mientras que para el afinamiento se utilizan grandes barricas de roble. Los vinos de la bodega quieren expresar una nueva visión de Barbagia: el Cannonau cambia de rostro y se vuelve ágil y fresco, con taninos suaves y acidez marcada. La misión de Simone es obtener vinos frescos y atractivos, sin comprometer la autenticidad del territorio de origen. Cada vino cuenta la historia de un solo viñedo y la pasión por la vinificación artesanal, capaz de ofrecer una experiencia auténtica del corazón de Cerdeña.








