Villa Canestrari
Más de cien años de historia marcan esta hermosa empresa, fundada en 1888 por Carlo Bonuzzi, uno de los primeros graduados de la escuela enológica de Conegliano, donde hoy tiene su sede la empresa. Los herederos de Bonuzzi, en 1992, se asociaron con la Azienda Franchi, propietaria de Villa Canestrari, dando un giro significativo a esta realidad veneta.
Los viñedos hoy están articulados en cuatro fincas: Tenuta Lanoli, Tenuta Casaletti, il Brolo y la tenuta Sande; todos situados en las suaves pendientes de las colinas veronesas, sobre un terroir heterogéneo de tipo aluvial calcáreo, pedregoso con sustrato volcánico, lo que determina la tipicidad de los vinos que la bodega produce.
En la bodega de Villa Canestrari se encuentran los equipos más modernos y se utilizan las tecnologías más avanzadas, siempre adaptadas a las diferentes tipicidades de los vinos. «Los vinos salen cuando piden salir»: son las palabras del enólogo Luigi Andreoli. Ninguna traza de forzamiento, sino al contrario, prontitud y carácter expresivo para todos los vinos que Villa Canestrari produce.
Más de cien años de historia marcan esta hermosa empresa, fundada en 1888 por Carlo Bonuzzi, uno de los primeros graduados de la escuela enológica de Conegliano, donde hoy tiene su sede la empresa. Los herederos de Bonuzzi, en 1992, se asociaron con la Azienda Franchi, propietaria de Villa Canestrari, dando un giro significativo a esta realidad veneta.
Los viñedos hoy están articulados en cuatro fincas: Tenuta Lanoli, Tenuta Casaletti, il Brolo y la tenuta Sande; todos situados en las suaves pendientes de las colinas veronesas, sobre un terroir heterogéneo de tipo aluvial calcáreo, pedregoso con sustrato volcánico, lo que determina la tipicidad de los vinos que la bodega produce.
En la bodega de Villa Canestrari se encuentran los equipos más modernos y se utilizan las tecnologías más avanzadas, siempre adaptadas a las diferentes tipicidades de los vinos. «Los vinos salen cuando piden salir»: son las palabras del enólogo Luigi Andreoli. Ninguna traza de forzamiento, sino al contrario, prontitud y carácter expresivo para todos los vinos que Villa Canestrari produce.


