
Carta d'Oro' Rallo 2024
Orgánicos y biodinámicos
Para todos los díasEl “Carta d’Oro” de las bodegas Rallo es un vino blanco siciliano ligero y frutal con una excelente relación calidad/precio, ideal para acompañar la cocina casera, aperitivos y preparaciones delicadas a base de pescado. Tiene un perfil aromático frutal y floral, con notas de fruta exótica, flores blancas, hierbas aromáticas y agradables matices marinos.
El Carta d’Oro de las Cantine Rallo es un vino blanco siciliano fresco, joven y ligero de excelente equilibrio y de bella inmediatez expresiva. Nace de uvas blancas cultivadas en el territorio entre Alcamo y Monreale, principalmente de Catarratto, la variedad más difundida y típica del lugar, con una pequeña adición de otras variedades perfectamente aclimatadas en las suaves laderas de la contrada Patti Piccolo, el corazón verde productivo de las Cantine Rallo. De la histórica unión entre hombre, medio ambiente y tradiciones vitícolas, estrechamente ligadas, también desde el punto de vista toponímico, a la antigua dominación árabe, nace una etiqueta que expresa con simplicidad los aromas y sabores de estas tierras, donde las brisas marinas que llegan del norte se rompen en las laderas del Monte Caputo.
La finca de Patti Piccolo representa el viñedo más grande de propiedad de las Cantine Rallo: una realidad de más de 100 hectáreas de extensión, donde también hay bosques, campos sembrados y olivares. Las viñas se cultivan con gran eficiencia y respetando los principios de la agricultura biológica.
Las uvas recogidas aquí entre finales de agosto y los primeros días de septiembre se llevan a la moderna bodega situada en Marsala, donde se lleva a cabo todo el proceso productivo, desde la prensado hasta la vinificación en acero, con un posterior envejecimiento de al menos 6 meses.El Carta d’Oro de Rallo puede ser sintetizado por atributos de simplicidad y ligereza; atributos que en Sicilia nunca son sinónimo de banalidad y que la bodega ha sabido valorar conjugándolos en términos de agradabilidad, calidad y versatilidad. Se trata, de hecho, de un blanco cotidiano capaz de acompañar muchísimos platos, sobre todo a base de pescado y mariscos, pero también verduras y quesos y aperitivos en general. Su nombre es indicativo del color amarillo vívido con el que aparece en la copa, animado por bellas matices doradas. Su naturaleza afrutada y floral, atravesada por ligeras y delicadas brisas marinas cargadas de yodo, está bien sintetizada por la descripción metafórica que aparece en la etiqueta, en la que este vino parece asumir las facciones de una bella reina normanda o de una carta dorada sobre la que están impresos escritos ymensajes profundos y sugestivos: “De oro se viste, reina del convivio, de blanco se amanta entre los olores del camino, la carta que de tierra y hileras canta”.

