
Cartizze Dry Ruggeri
El Cartizze de Ruggeri es un espumoso fresco y cremoso, con un perfil aromático pleno y rico, con notas de fruta tropical, cítricos, vainilla, almendras y miel. ¡Elegancia, exuberancia y vitalidad de Valdobbiadene!
El Cartizze Dry de Ruggeri nace en el territorio de Valdobbiadene, Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2019. La historia de la bodega comienza en torno a los años veinte del siglo XX, cuando Eliseo Bisol dio sus primeros pasos en el mundo de la viticultura, construyendo una primera bodega; en 1950 nace la marca Ruggeri, gracias a su nieto Giustino, quien trabajó incansablemente para que la bodega pudiera convertirse en una de las primeras productoras de la zona, destacándose por la excelente calidad de sus productos. Hoy, el hijo de Giustino, Paolo, y la hija de este, Isabella, gestionan con éxito la centenaria actividad familiar con la mirada puesta en el futuro y la innovación.
Las uvas Glera del Cartizze Dry de Ruggeri crecen en la colina Cartizze entre 200 y 300 metros sobre el nivel del mar. La exposición al sur/sureste es óptima para que los racimos alcancen una maduración total en el momento de la cosecha y el suelo, predominantemente rocoso, garantiza un bajo rendimiento en la viña para una finura y una elegancia raras en el producto final. El periodo de cosecha es normalmente en los primeros días de septiembre y esta se realiza manualmente. En la bodega, la elaboración de las uvas se realiza en blanco en total ausencia de las pieles y siguiendo los dictados del Método Charmat. Refermenta en autoclave.
A la vista, el Cartizze Dry de Ruggeri se presenta con tonalidades pajizas y reflejos brillantes, y un perlage fino y persistente. En nariz se perciben notas de fruta de pulpa amarilla madura como la manzana amarilla y flores blancas de verano como el glicinio, en unión con las clásicas notas de corteza de pan recién horneado, mientras que en boca es cremoso y envolvente, características equilibradas excelentemente por una buena frescura final que invita a beber. En maridaje es excelente con postres en cucharas, panettones, pequeña pastelería seca y focaccia dulce; interesante también con quesos de leche de vaca y delicado foie gras. Producto para dedicar a grandes ocasiones o celebraciones en familia, para compartir un vino concebido con pasión y experiencia para disfrutar de toda la bondad de un territorio italiano envidiado en todo el mundo.

