
Cerasuolo d'Abruzzo 'Le Cince' De Fermo 2025
Artesanales"Le Cince" de De Fermo es una interpretación magistral y original de Cerasuolo d'Abruzzo, producido con uvas Montepulciano que fermentan y reposan hasta el embotellado en barricas de madera grande que enriquecen el jugo con matices fragantes y multifacéticos. Un giro de fresia y clavel rojo, de frambuesa y cassis, de hierbas aromáticas y especias que dan paso a un sorbo jugoso, enérgico y de estimulante salinidad en el final.
El Cerasuolo d'Abruzzo Le Cince es un embriagador y jugoso rosado a base de Montepulciano, revitalizante por su energía y empuje salino. Una espléndida interpretación que confirma, si es que aún hacía falta, la innata vocación del Montepulciano para ser vinificado en rosa, gracias a interpretaciones que lo colocan en la cima de su tipología. Lo que tiene la bodega De Fermo es un terroir único, que cuenta con una tradición secular, dado que en Loreto Aprutino la vid y los olivos siempre han sido los protagonistas. Una bodega relativamente joven, que se extiende por 17 hectáreas, divididas entre Montepulciano, Trebbiano, Pecorino y un poco de Chardonnay, con plantas que crecen sin la ayuda de ninguna sustancia química o de síntesis. ¡Expresiones territoriales puras y centradas, que satisfacen y cuentan!
El Rosato Le Cince se obtiene de uvas de Montepulciano en pureza provenientes de viñas situadas entre el Adriático y el Gran Sasso cultivadas en espaldera sobre suelos calcáreos y arcillosos. La cosecha manual con una cuidadosa selección de los racimos es el sello de un trabajo que no prevé intervenciones forzadas. En la bodega, después de la despalillado y estrujado, se lleva a cabo la fermentación alcohólica espontánea a cargo de solos levaduras autóctonas, en contenedores de madera y cemento. El afinamiento del líquido se lleva a cabo en grandes barricas de madera y tiene una duración de aproximadamente 8-10 meses.
El De Fermo Le Cince se presenta con la típica apariencia del Cerasuolo d'Abruzzo, un rosado intenso bordeado por reflejos más oscuros. ¡Qué belleza la nariz de esta joyita! El inicio, primero vinoso, deja espacio de inmediato a matices más detallados y refinados, de frutos del bosque, bordados florales de rosa y clavel, además de toques especiados y vegetales. El sorbo es esbelto y dinámico, sin renunciar a una pulpa satisfactoria que hace que la cata sea llena. La sal y la frescura, perfectamente integradas, alargan la persistencia del líquido. ¡Magistral!

