
Chardonnay Cloudy Bay 2023
El Chardonnay de Cloudy Bay es un vino blanco suave y corpulento de Nueva Zelanda, vinificado y madurado en barrica durante 12 meses. Aromas de fruta amarilla, cítricos, miel, vainilla y pan brioche emergen de una textura consistente y mantecoso, con aromas cálidos y ligeramente ahumados
El Chardonnay producido por la bodega Cloudy Bay se define como ‘potente y exótico’. Se compone de una gran fineza y de un carácter incisivo. Sabe ser fresco pero al mismo tiempo solar, enérgico y al mismo tiempo delicado. Se origina en las soleadas e icónicas zonas de Marlborough, en Nueva Zelanda. Los vinos de la bodega Cloudy Bay encierran en sí los rasgos de la tierra y del mar, ambos los cuales serían incompletos uno sin el otro. Esta combinación de elementos se traduce en néctares jugados sobre el equilibrio y la faceta aromática.
Cloudy Bay Chardonnay cobra vida de cuatro parcelas de viñedos, ubicados en otras tantas subzonas: Brancott, Fairhall, Ben Morven y el Central Wairau Valley. Los suelos en estas áreas son principalmente de huella arcillosa y gravosa, dotados de una excelente capacidad de drenaje. La cosecha se realiza aproximadamente durante la segunda mitad de marzo. Los racimos transportados a la bodega son suavemente prensados y el mosto se coloca dentro de barricas de madera para iniciar espontáneamente, a través de las levaduras indígenas, la fermentación alcohólica. Una parte del mosto se vinifica en presencia de las lías finas, de modo que estas puedan enriquecerlo en estructura y personalidad. Una vez terminada esta fase, sigue el afinamiento de aproximadamente un año dentro de barricas de roble francés.
El blanco Chardonnay de Cloudy Bay presenta un color amarillo pajizo delicado, a la vista. En el aroma emergen tonos frutales que recuerdan al limón y a la manzana y tonos florales de flores de naranja, insertados sobre un fondo mineral. En boca confirma este rasgo, identificable en una trama ahumada muy intrigante. Se inserta en un perfil basado en la frescura y el equilibrio, así como en el cuerpo y la tridimensionalidad de las sensaciones gustativas. Un blanco de carácter que sabe hipnotizar el paladar

