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Chianti Classico Riserva 'Rocca Guicciarda' Ricasoli 2022

Chianti Classico Riserva 'Rocca Guicciarda' Ricasoli 2022

(
75 cl
)
Chianti Classico DOCG
Sangiovese 95% y otros 5%
No disponible
22,10 
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De nuestros sumilleres

El Chianti Classico Riserva "Rocca Guicciarda" de Ricasoli es un vino tinto corpulento e intenso, envejecido durante 16 meses en barrica. Notas de fruta roja madura y en aguardiente se integran con matices herbáceos y tostados en un sabor cálido, amplio e intenso, de buena complejidad.

El Chianti Classico Riserva "Rocca Guicciarda" es uno de los vinos estrella de la bodega Ricasoli, un verdadero pedazo de historia en la zona de Chianti. Teje perfectamente la antigua tradición con la moderna y continua búsqueda y sabe conquistar por su riqueza equilibrada.
Rocca Guicciarda fue en el pasado uno de los feudos más importantes de los Ricasoli, una familia con una tradición casi milenaria y más vinculada que nadie a la zona de Chianti. De hecho, fue el Barón Bettino Ricasoli, alrededor de la segunda mitad del 800, quien divulgó la composición de uvas que se convertiría en la base para la producción de todos los vinos de la conocida DOCG y que ha permanecido prácticamente inalterada hasta nuestros días.

El Chianti Classico "Rocca Guicciarda" es fruto de un coupage de Sangiovese con un pequeño porcentaje de Merlot y Canaiolo. Tras una cuidadosa selección de las uvas y una fermentación en acero, el vino madura 15 meses en tonneau y en barrica grande, seguido de 3-6 meses de reposo en botella. La elección de utilizar dos barricas de diferentes tamaños es significativa ya que, por un lado, la barrica grande mantiene intacta la fragante aromaticidad del Sangiovese, mientras que la barrica pequeña enriquece el líquido con complejas y elegantes notas tostadas.

La Riserva "Rocca Guicciarda" se presenta en la copa con un color rojo rubí que vira al granate. La nariz, variada y extremadamente territorial, combina la madurez de la fruta roja, como la ciruela y la cereza, con toques balsámicos. Un sorbo que impacta por su textura aterciopelada, aunque está vivificado por la frescura que aporta el Sangiovese. Ejemplo paradigmático de armonía y perfecto equilibrio, encuentra su exaltación en platos clásicos como la fiorentina, carnes guisadas o quesos curados. Un vino que no se debe dejar escapar también en virtud de su imbatible relación calidad-precio.

Color:
Rojo granate oscuro
Aroma:
Aroma de mora madura y fruta en aguardiente, con notas de tabaco y sotobosque
Sabor:
Caliente, con notas afrutadas y especiadas