
Chianti Rufina Riserva 'Nipozzano' Frescobaldi 2022
El Chianti Reserva "Nipozzano" es un vino estructurado y corpulento, de estilo moderno e internacional, envejecido en barrica durante 24 meses. El olfato se caracteriza por notas tostadas, especiadas y de madera. El sorbo es caliente, suave y envolvente, con taninos armónicos y sutiles
El Chianti Rufina Riserva “Nipozzano” es el símbolo de la tradición vitivinícola toscana para Frescobaldi. Se trata de un tinto que mantiene un vínculo estrecho con el estilo típico del territorio del Chianti, contándolo gracias a un elegante bouquet afrutado y a un cuerpo siempre satisfactorio en boca. Una etiqueta ideal para regalar a los aficionados, que, de cosecha en cosecha, siempre se confirma con excelentes estándares de calidad.
La Riserva “Nipozzano” es un Chianti Rufina que nace de un hábil ensamblaje realizado por el equipo de la bodega Frescobaldi, donde, junto a un 90% de Sangiovese, encontramos también pequeñas porcentajes de Malvasia Nera, Colorino, Merlot y Cabernet Sauvignon. Las uvas de estas variedades se cultivan dentro de la zona del Chianti Rufina, en viñedos situados a una altura sobre el nivel del mar comprendida entre los 250 y los 500 metros, expuestos hacia el sureste; el terroir presenta un esqueleto árido, compuesto de piedras, cal y arcilla. Las uvas, una vez llegadas a las instalaciones de la bodega destinadas a la vinificación, maceran durante 25 días con frecuentes batonnage, realizando tanto la fermentación alcohólica como la maloláctica. Finalmente, se concluye el proceso productivo con el envejecimiento, en el que el vino reposa durante 24 meses en barrica y luego, después del embotellado, otros 3 meses directamente en vidrio.
El Chianti Rufina Riserva “Nipozzano” se revela a la vista con un color púrpura, muy brillante y luminoso. La nariz está envuelta en una agradable trama olfativa afrutada, de la que emergen, al final, sensaciones más lechosas y especiadas, derivadas del período de envejecimiento pasado en barrica. En boca es de buen cuerpo, amplio, redondo, con un sorbo en el que los taninos están finamente integrados en la estructura general, concediendo una bebida suave y aterciopelada. Un tinto toscano con el que la bodega Frescobaldi confirma sus excelentes estándares de calidad, contándonos de un vino que pertenece a una de las DOCG que han hecho, y continúan haciendo, la fortuna del “made in Italy” en el mundo.

