
Spumante di Sauvignon 'Vicar's Choice Bubbles' Saint Clair 2024
"Vicar's Choice Bubbles" es un Espumante de Nueva Zelanda a base de uvas Sauvignon, producido con el método Charmat-Martinotti. Se abre con tonos vegetales y herbáceos y termina con matices de fruta tropical. El sabor es seco y elegante, animado por una frescura embriagadora
El “Vicar's Choice Bubbles” es un Espumoso de Sauvignon con un perfil joven y fácil de beber, ideal para acompañar la hora del aperitivo o platos deliciosos, como un ligero frito de pescado. Se expresa con notas y sabores típicamente varietales, que demuestran la excelente capacidad de la bodega para trabajar las uvas destacando sus principales peculiaridades. Una etiqueta que llega de lejos, contándonos la historia de una familia que, al decidir invertir hace casi cuarenta años en una zona vitivinícola desconocida, la de Marlborough en Nueva Zelanda, ganó una apuesta nada obvia. La etiqueta es perfecta para beber ahora y disfrutar plenamente de la vitalidad de las burbujas.
Este “Vicar’s Choice Bubbles” Saint Clair es una burbuja a base de Sauvignon que testifica cómo esta variedad se siente particularmente cómoda en la región de Marlborough. Las uvas obtenidas de la despalillado de los racimos se prensan con delicadeza, fermentando en frío en autoclave, siguiendo los principios productivos típicos que regulan la producción de burbujas según el Método Charmat. Al finalizar la vinificación, el vino está listo para ser embotellado y comercializado.
El Espumoso de Sauvignon “Vicar's Choice Bubbles” de Saint Clair se presenta a la vista con un color típicamente pajizo, atravesado por algún reflejo que tiende más al verdoso en la uña; el perlage presenta una buena duración. La nariz se abre a toques decididamente varietales, con notas herbáceas y de fruta tropical que se convierten en protagonistas del análisis olfativo. En boca es de cuerpo ligero, dotado de un alma joven y vivaz, en el que un sorbo fresco, seco y mineral hace agradable la bebida. Una burbuja del Nuevo Mundo que atestigua los pasos de gigante realizados por Nueva Zelanda en el ámbito vitivinícola durante los últimos quince años.

