
Malbec 'Yacochuya' Bodega Rolland 2018
El Malbec "Yacochuya" de la bodega Bodega Rolland es un vino tinto argentino cálido y corpulento perfecto para noches especiales con amigos y cenas a base de carne. Esta etiqueta se elabora con uvas homónimas en pureza cuidadosamente seleccionadas y un envejecimiento en barrica de roble francés de 17 años. El color rojo rubí oscuro llena la copa con un manto impenetrable que introduce aromas de frutos del bosque y sensaciones tostadas. El sorbo es pleno, decidido, vigoroso y larguísimo
El Malbec "Yacochuya" de Bodega Rolland nace en Argentina, en particular en la zona de Mendoza. Llegado a esta tierra para una consultoría técnica a un colega, el enólogo francés Michel Rolland se enamoró de esta tierra y decidió quedarse dando vida a su bodega en colaboración con el colega Arnaldo Etchart, comprando viejas viñas y cuidándolas con pasión, para que pudieran producir vinos de calidad. Manteniendo activas las bodegas en Francia, Michel ha invertido mucho en Argentina, porque convencido de que esta tierra podría tener buenas potencialidades en el mundo del vino. Hoy la bodega es gestionada por las hijas Stéphanie y Marie, que se ocupan respectivamente de la gestión logística y del diseño de la imagen de la actividad.
Las uvas Malbec del "Yacochuya" de Bodega Rolland provienen de un viejo viñedo plantado en 1915 a una altitud de aproximadamente 2030 metros sobre el nivel del mar; en esta zona el suelo es principalmente compuesto de piedras, resultando poco rico en minerales. El clima es cálido la mayor partedel año, casi desértico, a excepción de los raros vientos provenientes de los cercanos Andes. Este es el hábitat ideal para dar vida a vinos con baja producción en la viña, pero que ofrecen una gran intensidad expresiva. Las uvas son cuidadosamente seleccionadas en la viña y al llegar a la bodega sufren una fermentación alcohólica y maloláctica en madera; el mosto reposa 17 meses en barricas francesas antes de pasar a botella.
El Malbec "Yacochuya" de Bodega Rolland se presenta a la vista con un rojo rubí con evidentes reflejos violáceos. Los aromas en nariz recuerdan a frutos del bosque y en el final notas tostadas y de tierra mojada; en boca se revela pleno con taninos suaves bien integrados en la estructura del vino con una buena persistencia final que invita a beber. Perfecto con primeros platos a base de salsas de carne, pero también con los típicos cortes de carne roja de la tradición argentina cocinados a la parrilla o en guiso; interesante también con quesos curados. Excelente producto para consumir en ocasiones de asados veraniegos en familia o con amigos, para regalarse un producto de trago interesante y en continua evolución.

