
Marsala Superiore Riserva Semisecco Florio 2015
Este Marsala Superiore Riserva Semiseco de Florio es un vino fortificado de calidad, producido a partir de uvas recolectadas de vides cultivadas en el típico alberello marsalese. El vino se fortifica con mosto, mistela azucarada y destilado de vino, y luego se madura durante aproximadamente una década en barricas de roble. En nariz sorprende con aromas de especias, pero también con notas dulces de turrón y dátil. Al final se percibe un intrigante aroma que recuerda al cuero. En boca es rico y persistente, marcadamente salado y cálido.
El Marsala Superiore Riserva Semisecco firmado por Florio es un vino fortificado siciliano que impacta por su sabor dulce y salado al mismo tiempo. Fundamental para determinar el carácter del Marsala es la operación de “enamoramiento”, es decir, la adición al vino recién fermentado de alcohol de origen vitícola o aguardiente de vino. En la categoría Superiore, el futuro Marsala se le añade también la llamada “concia”, que consiste en mosto cocido y mistella, esta última producida mediante la adición de alcohol al mosto en fermentación para bloquear el proceso fermentativo y así conservar cierta cantidad de azúcares residuales.
Florio Marsala Superiore Riserva Semisecco se elabora a partir de uvas Grillo en pureza que crecen en la franja costera del municipio de Marsala y en el interior de la provincia de Trapani. En particular, las plantas se cultivan en alberello marsalese en suelos rojos de textura media ricos en arena, en el clásico clima mediterráneo y ventilado que caracteriza el territorio. La cosecha se realiza a mano en maduración avanzada y las uvas se someten a la operación de prensado que precede la fermentación a temperatura controlada en contenedores de cemento. Concluido el proceso fermentativo, el vino se le añade mistella, mosto cocido y destilado de vino y se coloca a envejecer por 10 largos años en barricas de roble dentro de la bodega Florio, a apenas 147 metros del mar.
El Marsala Florio Superiore Riserva Semisecco se caracteriza por un intenso color ámbar. El contexto aromático se describe por el encuentro entre dulces sensaciones de fruta seca, pasa, miel, turrón y dátil y profundos recuerdos de roble y cuero, con notas de vainilla y cacao en el final. Rico, cálido y sabroso el sabor, muy persistente y casi punzante en el cierre.

