
'Monfortino' Riserva Giacomo Conterno 2019
Vinos raros
Perfectos para regalarEl Monfortino es un Barolo casi mitológico, absolutamente majestuoso, considerado entre los mejores vinos tintos del mundo. Nace en las mejores añadas de las mejores uvas de Nebbiolo del cru Francia. Vinificado en madera, madura en barrica grande durante más de 6 años. Su perfil aromático es riquísimo e imponente, el gusto está caracterizado por una gran complejidad y por una sostenida componente fresca y salina, de interminable persistencia
El Monfortino es sin lugar a dudas una verdadera leyenda líquida, un absoluto fuera de serie capaz de reescribir la historia del Barolo y de sentarse a la mesa de los más grandes vinos del mundo. Monumento granítico, es una criatura casi inmortal dada su capacidad de desafiar el tiempo y de establecer con él una relación dialéctica en la que, después de décadas, incluso sale enriquecido. Un pedazo de Langa, profundo y territorial, así como la bodega fundada por los Conterno en 1900, sin que desde aquel día se haya dejado de lado la interpretación clásica y austera de una variedad vocacionada como el Nebbiolo. La primera etiqueta Monfortino aparece en 1924, para subrayar la ubicación de los viñedos situados en Monforte d'Alba, mientras que desde 1974 el vino se obtiene completamente de la Vigna Francia di Serralunga D'Alba.
El Monfortino Reserva proviene de una selección de las mejores uvas de Nebbiolo situadas en el viñedo Francia, el mismo del que derivan Barolo y Barbera Cascina Francia, otros vinos históricos de los Conterno. Tras una minuciosa selección de los racimos, la primera fermentación se lleva a cabo en tinajas de roble de 61hectolitros, con largas maceraciones incluso con el sombrero sumergido, como dicta la tradición. Posteriormente, el líquido se traslada a grandes barricas de madera, predominantemente de origen austriaco, donde, tras la fermentación maloláctica, se afina durante aproximadamente seis años antes del embotellado.
El Barolo Monfortino Reserva se presenta en la copa con un color rojo granate vivo y cambiante. La nariz es un retrato conmovedor de Langa, que se revela gradualmente y con un tono susurrante. La rosa canina, la violeta, la cereza: todo está en este himno al clasicismo, aunque hablar de descriptores resulta casi reduccionista dada la armonía y la cohesión de los aromas. El degustación es experiencial, un verdadero ciclón que conquista el paladar llenándolo con gracia y potencia al mismo tiempo. La cilindrada del líquido le permite ir muy lejos desvaneciéndose en una persistencia eterna. Para beber, al menos una vez en la vida.

