
Montepulciano d'Abruzzo 'Ulisse' Tenuta Ulisse 2022
El Montepulciano d'Abruzzo 'Ulisse' de Tenuta Ulisse es un intenso tinto chietino, aunque se produce completamente en acero. En nariz emergen aromas de mora y guinda, con toques florales y balsámicos. En boca es pleno, redondo, con taninos aterciopelados que acompañan un sorbo muy fluido. Un vino que interpreta el alma más joven y vivaz del Montepulciano, ideal con tablas de embutidos y quesos
El Montepulciano d’Abruzzo ‘Ulisse’ de la bodega familiar Tenuta Ulisse es un vino tinto que refleja la característica intensidad afrutada del Montepulciano, aún más valorizada por el uso exclusivo del acero en la fase de vinificación y crianza. El origen geográfico del Montepulciano ha sido durante mucho tiempo objeto de discusión, comenzando por el nombre que evoca la ciudad toscana homónima, con la que sin embargo esta uva no tiene nada que ver. En realidad, esta variedad es autóctona de la vertiente adriática del Apennino central, donde se cultiva desde hace siglos. Los hermanos Luigi y Antonio Ulisse, propietarios de la bodega, interpretan esta y otras variedades, tradicionales y no, a través de un estilo innovador y moderno, utilizando tecnologías de vanguardia.
El Tenuta Ulisse Montepulciano d’Abruzzo ‘Ulisse’ es un 100% Montepulciano cuyas uvas se vinifican en tinto mediante el despalillado y posterior fermentación alcohólica en tanques de acero inoxidable, con un periodo de maceración en las pieles variable entre 15 y 20 días dependiendo de las características de la añada. Una vez finalizado el proceso fermentativo, el vino se mantiene en acero durante algunos meses y finalmente se comercializa tras un adecuado reposo en botella.
A la vista, el Montepulciano d’Abruzzo ‘Ulisse’ de Tenuta Ulisse muestra un color rojo rubí intenso con reflejos violáceos. En nariz, se suceden nítidos aromas afrutados de mora y guinda, enriquecidos con matices florales y balsámicos. La progresión en boca es plena y redonda, de buen cuerpo y estructura, con el tanino aterciopelado que acompaña las persistentes y agradables notas afrutadas en el final. Este tinto expresa el alma más vivaz y juvenil del Montepulciano, combinándose de manera excepcional con tablas de quesos y embutidos curados o con carnes asadas y a la parrilla.

