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'Munjebel' Bianco Frank Cornelissen 2023

'Munjebel' Bianco Frank Cornelissen 2023

(
75 cl
/ 11.5%
)
Grecanico 60%, Carricante 40%
Levaduras indígenas, Sin sulfitos añadidos o mínimos, Macerados en las pieles, Artesanales
Disponibilidad inmediata
46,20 
Puntos clave
Feature ImageArtesanales
De nuestros sumilleres

El Munjebel Bianco es un exprimir del Etna nacido de un blend de uvas Grecanico y Carricante que provienen de vides de más de 40 años arraigadas en el terreno volcánico del gran volcán. Se trata de un vino blanco macerado con las pieles durante 4 días, caracterizado por frescura, fineza, intensa mineralidad y por sensaciones olfativas de fruta amarilla madura, jengibre y sotobosque.

El Munjebel Bianco es un retrato pintoresco y original del gran volcán, el Etna. Se trata de un extraordinario blend de Grecanico y Carricante que proviene de antiguas viñas de 40 años que se escalan sobre la piedra volcánica en picos de altitudes que superan los 1000 metros, donde el hielo de las nieves se contrapone al ardor de la lava. Es un blanco macerado en las pieles con el carácter de un tinto, así lo define su productor Frank Cornelissen, uno de los nombres más conocidos del vino artesanal. La historia de la bodega de Frank, belga en tierras etneas, es moderna y nace recientemente en 2001, proponiéndose como objetivo practicar una viticultura respetuosa y poco intervencionista con el fin de preservar la identidad del territorio y de la uva. También en bodega se continúa con fermentaciones espontáneas con levaduras indígenas y un uso mínimo de sulfitos. Así nace esta etiqueta que retrata de manera fiel y auténtica el territorio etneo y que en cada sorbo nos devuelve a esa sorprendente riqueza y mineralidad que solo el volcán puede regalar. Una esencia volcánica, un néctar siciliano y la pureza más original del fruto: el vino que toca el alma y calienta el corazón.

El Bianco Munjebel proviene de uvas de Grecanico y Carricante cultivadas en el lado Norte en las zonas de Calderara, Borriglione, Crasà y Picciolo. Las viñas, que superan los 40 años de edad, se cultivan con la forma de conducción en vaso y hunden sus raíces en suelos de matriz volcánica. Las uvas crecen de manera exuberante en la naturaleza intacta del lugar, que ha permanecido íntegra y fértil según la creencia del belga. Los racimos se recogen manualmente, las bayas se prensan suavemente y el mosto obtenido fermenta espontáneamente en contenedores neutros de fibra de vidrio. La maceración de 4 días en las pieles enriquece el bouquet y el sabor con matices varietales. La crianza se lleva a cabo en tanques neutros de fibra de vidrio de 1500-2500 litros.

El Bianco Cornelissen se viste de un manto amarillo ocre velado, bordeado por matices dorados. La nariz es un chapuzón en la tierra etnea, se concede lentamente, casi susurrando y libera delicados aromas de nísperos, naranja amarga, jengibre y sotobosque que desfilan elegantemente entre nubes minerales. El sabor despliega un tridente muy expresivo compuesto de frescura, fineza y sabor reforzadas por un ligero tanino que regula el final. El verdadero playmaker es sin embargo la mineralidad, casi invasiva, pero decididamente única. El blanco de la interioridad y del espíritu, una expresión que debe contextualizarse para captar su esencia más pura. ¡Lección de vida, lección de vino!

Color:
Amarillo ocre velado
Aroma:
Muy original pincelado con notas de cáscara de naranja, níspero maduro, jengibre, sotobosque y intensas ráfagas minerales
Sabor:
Fino, jugoso, rico, mineral y de gran personalidad, con recuerdos tánicos en el cierre